El volante paraguayo Matías Galarza Fonda atraviesa días decisivos para definir su futuro profesional. Mientras en River Plate fue marginado del plantel principal por decisión técnica de Eduardo Coudet y trabaja de manera diferenciada, la dirigencia millonaria evalúa los pasos legales y reglamentarios respecto al cupo de extranjeros. El club argentino, dueño del 70% de su ficha (mientras Talleres conserva el 30% restante), busca concretar una transferencia definitiva en este mercado de pases para liberar la plaza y recuperar parte de la inversión realizada.
Sin embargo, el futbolista de 24 años se encuentra condicionado por una particular traba reglamentaria de la FIFA. Debido a que en la primera mitad de 2026 ya vistió las camisetas de Atlanta United y de River Plate, el reglamento le impide jugar en un tercer equipo dentro de competencias cuyo año deportivo se desarrolle de enero a diciembre. Esta limitación reduce considerablemente sus alternativas de mercado, cerrándole las puertas a un eventual traspaso a ligas sudamericanas como Brasil o a la MLS.
Pese a la falta de continuidad en Núñez y a su breve cesión por la MLS, la cotización de Galarza dio un giro tras su destacada labor con la Albirroja en el Mundial 2026. Su rendimiento bajo el mando de Gustavo Alfaro, consolidándose con actuaciones determinantes como el gol frente a Turquía y la asistencia ante Alemania, revalorizó su ficha y despertó el interés concreto de varias instituciones del exterior.
Su representante, Regis Marques, confirmó la existencia de múltiples propuestas y apuntó directamente a Italia como el destino más fuerte. En ese escenario surge la Juventus de Turín como el principal interesado en la Serie A para hacerse con los servicios del volante de 24 años, en una negociación que podría cerrarse en las próximas semanas cerca de los 6 millones de euros.