Es una regla no escrita que de local los partidos se deben ganar y con ese deseo, Cerro Porteño recibió al Bolívar en La Nueva Olla, por la primera fecha del Grupo G de la Copa Libertadores.
Ya con las bajas por lesión que el Ciclón viene arrastrando desde varios partidos, el entrenador Diego Martínez puso una línea de tres en el fondo, o de cinco, dependiendo del trámite del compromiso.
GOLES FALLADOS, GOLES ENCAJADOS
También otra regla en el fútbol es que si no hacés, te hacen. Federico Carrizo, antes de los dos minutos, y Gabriel Aguayo, a los 14’, no fueron capaces de aprovechar los balones perdidos por la visita y malograron situaciones inmejorables.
Bolívar, que hasta el momento había insinuado muy poco, rompió el empate con un golazo de tijera de Ramiro Vaca a los 17’. A partir de esto, el partido se abrió, los espacios aparecieron y la sensación de otro gol, ya sea para el empate o para el segundo, estaba presente en Barrio Obrero.
PARIDAD EN LA ÚLTIMA JUGADA
En La Nueva Olla ya se escuchaba las muestras de impaciencia cada vez que el equipo retrocedía una pelota, pero el desahogo se escuchó más fuerte en la última acción del primer tiempo.
Jonathan Torres recibió un balón cruzado dentro del área, buscó el espacio, se acomodó y desde el borde del área envió la pelota al fondo de la portería cuando se disputaba el segundo minuto de adición.
JONATHAN TORRES, ENCENDIDO
Si Jonathan Torres marcó el empate en el segundo minuto del agregado (45’+2), el argentino volvió a sacudir las redes cuando transcurría el segundo minuto del complemento (47’).
El delantero coqueteó con el tercero en acciones siguientes: en una pecó de bueno al querer asistir en lugar de buscar otro tanto y en otra, a su bombazo le faltó poco para encontrar la portería. De igual manera el tercero de Jonathan Torres llegó a los 61’, después de un centro preciso de Gabriel Aguayo.
MÁS GOLES EN LA NUEVA OLLA
Cerro Porteño se olvidó de su flojo primer tiempo y el cambio de sistema para el complemento incidió bastante. La superioridad azulgrana se trasladó al marcador con el cuarto gol conseguido por Jorge Morel, a los 72’.
Roberto Fernández intervino en un par de atajadas determinantes para evitar que se acorte la distancia y Bruno Sávio, tras la intervención del VAR, dejó al Bolívar con 10 hombres a los 84’.
RAMIRO VACA DESCONTÓ
No obstante, Roberto Fernández no pudo hacer nada a los 89’: Ramiro Vaca volvió a anotar otro golazo, esta vez de tiro libre para poner cifras definitivas en Barrio Obrero.
Cerro Porteño se repuso, reaccionó a tiempo y consiguió una victoria importante en el debut en la fase de grupos de la Copa Libertadores, frente a un rival directo. En la siguiente fecha visitará al Palmeiras.