Dos de los máximos referentes en la zaga central durante el proceso de clasificación al mundial son Fabián Balbuena y Omar Alderete. Este miércoles arribaron temprano a Asunción y por la tarde ya se sumaron a los trabajos del combinado nacional, dejando en claro el optimismo y la mentalidad competitiva que reina en el plantel.
Por un lado, el jugador del Gremio trajo tranquilidad al cuerpo técnico y a la afición respecto al susto físico que encendió las alarmas en sus últimos compromisos a nivel de clubes, por lo que venía sin jugar.
“En el momento que sentí la lesión, sabía que no era algo grave”, expresó el defensor al llegar al país. El jugador minimizó el percance médico e indicó que se siente en óptimas condiciones para ponerse a disposición del estratega albirrojo y encarar la exigente preparación mundialista con total normalidad.
Por su parte, Omar Alderete aterrizó con un discurso cargado de convicción grupal, marcando la pauta de lo que Paraguay buscará plasmar en la máxima cita del fútbol. El central fue tajante al hablar sobre los objetivos y la mentalidad necesaria para encarar el certamen.
“Todas las cosas grandes que pasan empiezan por soñar, por soñar en grande. Creo que si no soñamos nosotros mismos y no creemos nosotros mismos, no tenemos nada que hacer en el Mundial”, aseguró a los medios de comunicación.
Con estas palabras, instó al grupo y a todo el entorno de la Selección a asimilar que la confianza interna será el motor fundamental para competir en el torneo más importante del planeta.
Con la solidez de Balbuena recuperado y a pesar de ser una segunda opción tras Gustavo Gómez, más la inyección anímica y de liderazgo de Alderete, la retaguardia paraguaya empieza a tomar forma en Asunción de cara a la gran cita mundialista de América del Norte.