Olimpia rescató un empate en su visita al 2 de Mayo por la segunda fecha del Torneo Apertura y al entrenador decano, Pablo Sánchez, no se le quedó un buen sabor debido a la cantidad de chances que no capitalizó su equipo.
“Nos queda el sabor muy, muy amargo de no poder haber sido efectivo en la zona final, que es donde tenemos que ser eficaces a la hora de hacer el gol”, aseveró en conferencia de prensa tras el partido.
“Como positivo rescato que de alguna manera el equipo jugó como pretendemos que juegue. Incluso entiendo que jugamos bastante mejor que el fin de semana pasado: tuvimos 66% de posesión de balón, 18 remates, 13 situaciones claras”, valoró el estratega.
Pablo Sánchez continuó con su análisis: “Después fuimos sumamente ineficaces, erramos muchísimas situaciones de gol, situaciones claras. El partido, o el fútbol, es de estados de ánimo. El penal era un arma de doble filo: si lo hacíamos es una cosa, si lo errábamos el rival se iba a agrandar. Corríamos ese riesgo. De hecho que enseguida llegó el gol del rival”.
“Ahí rescato que el equipo siguió jugando de la misma manera, no cambiamos, no nos volvimos locos, no tiramos para arriba y conseguimos el empate. Después el equipo creyó que se podía ganar y empezamos a asumir algunos riesgos”, sostuvo.
No obstante, el encuentro se fue con el 1-1 en el estadio Río Parapití. Ahora, el plantel de Olimpia está enfocado en su siguiente rival: el Sportivo Trinidense.