El regreso de Mathías Villasanti a los entrenamientos grupales con pelota representa un alivio profundo tanto para el mediocampista como para la estructura táctica de Gremio. Tras una severa inactividad de más de ocho meses, el paraguayo volvió a trabajar a la par de sus compañeros y no ocultó la carga emocional que significó este proceso.
“Fue un camino largo, pero finalmente llegó ese día y me sentí bien. Volver a entrenar e integrarme a este grupo me dio más ganas de volver a vestir la camiseta del Gremio”, confesó el volante en una entrevista con Rádio Gaúcha, marcando el fin de un largo aislamiento en la enfermería.
La mentalidad competitiva del futbolista se mantuvo intacta durante el exigente proceso de recuperación. El paraguayo admitió que el mismo estuvo plagado de obstáculos, pero que jamás se permitió bajar los brazos ni caer en el conformismo. “Claro que tuve momentos difíciles, pero nunca me sentí cómodo”, reconoció, dejando en claro que el roce diario con el plantel profesional reavivó su deseo de consolidarse nuevamente en el once titular del conjunto de Porto Alegre.
Con el alta médica y el ritmo futbolístico en pleno desarrollo, el próximo gran hito en la agenda de Villasanti será el reencuentro con la hinchada. “Ahora tengo que prepararme para el encuentro con la Torcida en la Arena”, concluyó el paraguayo.