Julio César Cáceres (San José de los Arroyos, Caaguazú, Paraguay, 5 de octubre de 1979), con tres mundiales sobre sus espaldas (2002, 2006, 2010), tiene la palabra autorizada para hablar de la Selección Paraguaya de Fútbol, que vuelve a una cita ecuménica luego de 16 años de ausencia.
El Emperador alzó la vara y se ilusiona con que la Albirroja rompa todos los moldes en Norteamérica. “La expectativa es como la que tiene los hinchas en el país. Hay mucha expectativa después de mucha desazón, de varias Eliminatorias que no pudimos estar presente, que nuestra bandera pueda flamear en un Mundial. Hoy, gracias al esfuerzo de todo ese grupo de jugadores, y con el entrenador, ya tener previsto estar en el Mundial y soñar con ver a la Selección conquistando el mundo”, expresó al equipo periodístico de D10 y Última Hora.
Sentado en el quincho de su casa, –sereno como de costumbre, con mate en sus manos–, el ex defensor exteriorizó toda su confianza en Paraguay, que se encuentra enclaustrado en el Grupo D con Estados Unidos, Turquía y Australia. “Tenemos que tener fe y confianza en nuestra Selección que va a pasar, está muy bien, creo que va a hacer un Mundial muy bueno, a gusto de nosotros”, añadió.
Fue más allá incluso y, al ser consultado si es descabellado pensar en disputar el decisivo juego, contestó: “Tenemos que pensar en grande. Es un sueño para nosotros (salir campeones del mundo). Hace 16 años no le dimos facilidades al rival (España) y fue al final el campeón del mundo. Nosotros porque no vamos a pensar en hacer un gran Mundial, y poder tener la oportunidad de jugar una final, por ejemplo”.
Pese a entender que “el Mundial es partido a partido”, y que “nada será fácil”, porque en el circuito “están los mejores del mundo”, el fútbol te invita a soñar con algo inesperado y “mirando los últimos mundiales siempre hay sorpresas”.
“Todo se puede. Creo que en el fútbol se puede igualar dentro de la cancha. Nosotros podemos ser atrevidos y pensar en eso porque hay capacidad, los jugadores te demuestran esa unión, podemos hacer uno de los mejores mundiales y aspirar a llegar a la final”, remarcó.
JOYAS GUARANÍES. En otro momento, Cáceres coincidió con que Julio Enciso y Diego Gómez son las grandes estrellas de la Albirroja.
El mediocampista del Brighton “es muy completo”: “Tiene todo, tiene dominio, llegada y físico. Por algo está en la mejor liga del mundo”. En tanto, atacante del Racing de Estrasburgo, “desde joven siempre fue atrevido, encarador, no se achica por la confianza”. Tiene una calidad distinta”, enfatizó.
CIFRAS. 62 partidos disputó Julio César Cáceres con la Albirroja. Jugó 3 mundiales y una Copa América. Hizo 2 goles.
17/04/2002 hizo Julio Cáceres su debut con la Albirroja en un partido amistoso contra Inglaterra, que venció por 4-0.
El cambio radical que se dio con el Cazador
Para Julio Cáceres, la llegada de Gustavo Alfaro “fue fundamental”, ya que antes no se conocía con exactitud qué camino tomar. Con el cazador de utopías cambió todo en la Albirroja, principalmente “por el acercamiento del entrenador con los futbolistas, de buscar un significado importante”. La sinergia se tradujo rápidamente en buenos resultados en las Eliminatorias.
En la conjunción de cosas, el seleccionador acertó todo hasta con el trato con la prensa deportiva y la gente. Luego se hizo fuerte en el Defensores, “que tiene un significado muy importante para el fútbol paraguayo”. “Es nuestra casa, en donde hemos derrotado a potencias de Sudamérica. Gustavo (Alfaro) dio lugar para que estemos todos juntos. Eso es lo que sentía y veía”, manifestó.
INYECCIÓN ANÍMICA. Más allá de llegar “en el momento justo”, Alfaro tocó las fibras más íntimas para el renacer de la Albirroja. “Los futbolistas empezaron a creer nuevamente porque estábamos con una autoestima muy baja después de todo lo que pasó. Desde el partido contra Uruguay empezamos a creer nuevamente en ellos”, rememoró.
Julio afirmó que “esa mente negativa de antes” se cambió “por una mente de ilusión” que permitió volver a estar “en el camino correcto” “y en el Mundial”. “Cambió la forma de pensar, de hacer creer que también somos potencia en Sudamérica. Los futbolistas entendieron eso, los mismos que fueron criticados, ahora son aplaudidos”, refirió.