21 jun. 2026

Las andanzas de Fernando

Fernando Cardozo, jugador de Olimpia a préstamo en Boavista de Portugal, habló de sus vivencias en el viejo continente.

locales_2046834.JPG_3280242.jpg

Fernando Cardozo, jugador de Olimpia a préstamo en el Boavista.

Foto: Última Hora

Sus inicios fueron en la escuela General Caballero de Ybycuí, ciudad donde creció y donde le hubiera gustado nacer, dice el futbolista Fernando Cardozo, prestado por Olimpia al Boavista de Portugal.

Creció con sus abuelos maternos y a los 12 años su madre lo trajo a vivir con ella en Asunción, donde ella trabajaba, aunque a Fernando le agradaba vivir en el campo. Su primo Ignacio entrenaba en el 2013 en el América capitalino del ex futbolista Pedro Nelson Fleitas, donde empezó a ganar títulos. Sus goles hicieron que rápidamente se fijaran en él, entre ellos los dos clubes grandes. En el 2014, durante dos meses, alternó prácticas en los archirrivales en una aventura que a su corta edad (13 años) quizá no dimensionaba, pero él ya sabía lo que quería.

“Lunes, martes y miércoles entrenaba en el Parque Azulgrana con Cerro; jueves y viernes en Para Uno con Olimpia, mientras seguía jugando los domingos con el América. Probaba cuál de los dos era mejor”, recuerda a través de la charla por WhatsApp.

Hasta que una lesión, líquido en el talón, decidió su futuro. “Le comuniqué a los de Cerro mi lesión y no me hicieron tanto caso. ‘Volvé cuando estés bien’, me dijeron”. Y en la vereda de enfrente la respuesta fue otra: “Sí, te vamos a tratar, me dijeron en Olimpia, y me llevaron al centro de rehabilitación Cocodrilo”.

Justo en ese año su tío Aldo Paniagua militaba en el Decano, lo que lo llevó a ficharse en el club.

Consultado cómo se atrevió a entrenar en ambos clubes a la vez, respondió: “Sabía qué podía pasar si me llegaban a pillar, pero necesitaba una respuesta y esa era la única manera. Valió la pena y me di cuenta que Olimpia estaba más interesado en mí que Cerro. Y fue una buena elección”.

Hoy todo aquello quedó como anécdota, mientras vive en la ciudad de Oporto, de Portugal, con 19 años y tres títulos con Olimpia y transferido al Boavista. “Vivo completamente solo. Justo ahora entreno en el hotel donde vivo. Solo salgo para ir al súper, farmacia o al banco. Los policías acompañan para que no vayas a otra parte”, comenta. Fernando aún no pudo debutar con su nuevo club, pese a haber ido concentrado y hasta ocupado el banco de suplentes en varias ocasiones.

Quizás nunca nadie se atrevió a tanto. Pero Fernando sí. En una semana: lunes, martes y miércoles entrenaba con Cerro Porteño; jueves y viernes con Olimpia. Todo para elegir el club donde fichar.

El tío papá

Fernando no habla de su padre. Aclara que es porque comparte poco con él. Se crió con sus abuelos y desde los 12 años su papá es su tío Ignacio (Paniagua), hermano de su madre, quien jugó muchos años en Primera en clubes como Tacuary, Nacional y Guaraní. “Me crió igual que a un hijo, si le compraba algo a su hijo Ignacio, quien juega en Cerro, también me compraba a mí, siempre. Él es mi tío y mi padrino”, recuerda. “Una vez le dije tío y se enojó conmigo. Me dijo que nunca más le llame así, que le diga papá y es un papá para mí”.

Debut

Fernando debutó en Primera contra Luqueño (victoria 2-1) en el 2017 con Jubero como DT, a los 16 años. Su tío papá Ignacio estuvo esa mañana en Para Uno, nervioso en el radiante sol mañanero.

Contrato

Su contrato con el Boavista termina en junio y luego regresa al Olimpia, a no ser que el club portugués compre la ficha. Jugar la Libertadores con el Olimpia es una idea que no le desagrada, asegura.

Garnero

“Lavó la cara al Olimpia, tiene una filosofía de juego y no es casualidad que Olimpia salga campeón, trata de corregir al jugador y sacar lo máximo de uno. A todos trata por igual. Aprendí mucho con él por lo que siempre le estaré agradecido”.

Más contenido de esta sección
El delantero paraguayo de Barcelona, Héctor “Tito” Villalba, no continuará en el equipo ecuatoriano por “bajo rendimiento”, según informaron desde Guayaquil.
El volante paraguayo de 23 años, últimamente en Universidad de Chile, no será tenido en cuenta por el club trasandino y es tentado por varios equipos, entre ellos el gigante paraguayo.
Un delantero de la Selección Paraguaya figura en el interés de América, el tradicional club mexicano donde varios paraguayos jugaron antes.
El ex Recoleta, Lucas Romero, quien no tuvo demasiados minutos en Universidad de Chile, no apareció en la lista final de Gustavo Alfaro y otros equipos del país quieren contar con él.
El defensor de la Albirroja, Junior Alonso, jugó en la Sudamericana su último partido como elemento del Atlético Mineiro, club donde dejó números para la historia.
El delantero paraguayo Isidro Pitta volvió a marcar para Bragantino y a fuerza de goles mete presión para decir presente en la próxima Copa del Mundo con la Selección Paraguaya.