Gustavo Alfaro, seleccionador de Paraguay, que hizo realidad la vuelta de la Albirroja a un Mundial luego de 16 años, alabó las cualidades de dos de los talentos más importantes surgidos en los últimos tiempos en nuestro país: Diego Gómez y Julio Enciso.
“Son jugadores con un talento extraordinario, con un sueño muy grande”, dijo el Cazador de Utopías en charla con la Conmebol, haciendo hincapié sobre la disputa del Mundial en Norteamérica.
El adiestrador argentino reveló detalles muy íntimos que hablaron o vieron que hicieron los jugadores del Brighton y el Estrasburgo, respectivamente. También resaltó la humildad con la que se manejan sus dirigidos, mejorando las condiciones de vida de sus familiares.
En particular, el sueño de Julio Enciso es jugar la cita ecuménica para hacer realidad el deseo de su abuelo, que ya no lo tiene más en vida.
A su vez, valoró los gestos de humanidad de Diego Gómez, refiriéndose al regalo que el mediocampista le hizo a su madre: “Esa reivindicación donde siempre el jugador necesita el auto más grande para mostrarle su evolución al barrio de donde salió, él no, él eligió comprarle la casa a la madre. Yo le dije a Diego: ‘Sos un campeón, porque sos un campeón de la vida’”.
“En definitiva, es saber que la Selección está en buenas manos. Y que estos chicos, por más de que sean más jóvenes, y que tienen mucho más futuro que presente, están hechos de buena madera. Y tienen esa nobleza, que marca mucho más la diferencia que la que puede marcar el talento que ellos tienen”, finalizó.