La clasificación de Paraguay al Mundial 2026 tiene un significado especial para Roberto Fernández. El ex arquero de la Albirroja, que defendió el arco nacional en la Copa del Mundo de México 1986, vive hoy una emoción distinta: ver a su hijo, Roberto Junior “Gatito” Fernández, con la posibilidad de disputar la máxima cita del fútbol.
En conversación con El Extra de Fútbol a lo Grande por Radio Monumental 1080 AM, Fernández expresó toda su felicidad por el momento que atraviesa el actual guardameta de la selección paraguaya.
“Es algo maravilloso, uno siempre sueña con jugar un Mundial, ahora le toca a él, peleó mucho, luchó, ojalá Dios quiera y le vaya bien”, manifestó.
En los últimos días, el Gatito compartió un emotivo video en sus redes sociales, donde recordó el legado recibido de su padre y agradeció el apoyo que le brindó a lo largo de su carrera. El material generó una profunda emoción en el histórico arquero.
“Me emocioné, no es fácil. Él dijo que yo fui un guerrero, pero creo que él es un guerrero, pasó muchas cosas, no fue fácil su camino, pero se recuperó y llegó. Se ganó muchas cosas”, señaló.
Fernández destacó especialmente la fortaleza de su hijo para superar los momentos difíciles que le tocaron vivir en su carrera y valoró el esfuerzo realizado para mantenerse vigente en la selección nacional. “Jugar un Mundial es lo máximo”, agregó el ex guardameta albirrojo.
Consultado sobre las posibilidades de que el Gatito sea el arquero titular de Paraguay en la Copa del Mundo, Roberto Fernández se mostró confiado en las condiciones de su hijo, aunque también resaltó el nivel de competencia existente dentro del plantel.
“Él está preparado, se tiene mucha confianza, y también habla muy bien de los dos compañeros que tiene”, afirmó en referencia a Gastón Olveira y Orlando Gill.
A días del inicio del Mundial 2026, Roberto Fernández disfruta de una experiencia única: después de haber cumplido el sueño de representar a Paraguay en una Copa del Mundo, ahora observa con orgullo cómo su hijo está a las puertas de escribir su propia historia con la camiseta albirroja.