
Jugadores de Olimpia se retiran del Sao Januario tras el empate sin goles. Foto: Rubén Alfonso/Última Hora.
Por Nicolás Benítez. Tw: @NicoBen88. nicolas-benitez@d10.com.py
Gran negocio de Olimpia bajo una intensa lluvia en el Sao Januario de Río de Janeiro, para volver a Asunción con un empate sin goles y soñar con las semifinales. El Decano del fúbol paraguayo igualó 0-0 ante Fluminense en la noche de este miércoles, un resultado valioso desde todo punto de vista para lo que será la revancha de cuartos de final, el próximo miércoles 29 de mayo, en el Defensores del Chaco.
El equipo de Éver Almeida se mostró muy defensivo y sufrió durante los 90 minutos de juego, más aún en los últimos 10’, pues Eduardo Aranda fue expulsado por doble amonestación y el equipo quedó con inferioridad numérica. La gran figura fue el portero uruguayo Martín Silva, que tapó todo lo que le llegó y permite que Olimpia y su hinchada empiecen a soñar con las semifinales de la Copa Libertadores de América.
MONÓLOGO. El primer tiempo del partido fue un monólogo de Fluminense, que tuvo la posesión de balón y presionó a un Olimpia que estuvo sólido en defensa, cumpliendo un excelente trabajo, pero se aplazó en salir de contragolpe y buscar el gol. En los primeros 45 minutos no tuvo una clara y eso facilitó el trabajo del rival que pudo mandar arriba a más hombres.
Fluminense avanzó a terreno paraguayo, pero tampoco supo cómo filtrarse en la zaga franjeada y cuando lo hizo, no fue claro sino más bien confuso. En los primeros minutos, el Decano contuvo bien el avance rival en el campo de los brasileños, pero luego fue quedándose, retrasó cada vez más sus líneas y permitió que el Flu juegue muy cerca de Martín Silva.

Julio Manzur y toda la defensa de Olimpia resistieron los embates brasileños y vuelven con un empate importante. Foto: EFE
Y el portero franjeado fue la figura, con al menos dos tapadas fundamentales para impedir el gol, primero de Leandro y luego Jean en la primera etapa.
LOS FACTORES. Para que el primer tiempo sea de Fluminense, existieron dos factores principales; el primero, el no convencimiento de Olimpia de poder salir a jugar de igual a igual, y ante la idea de esperar, los laterales Bruno y Carlinhos no tuvieron problemas para avanzar permanentemente y hacer hasta de delanteros, además de los tres que puso desde el inicio el conjunto brasileño.
Pero pese a la superioridad, es para resaltar la solidez defensiva franjeada, que sacó todo lo que pudo y obligó al Flu a probar desde fuera del área o buscar faltas para apostar a la pelota parada.
Para la complementaria, Almeida sacó a Salgueiro, quien junto con Fredy Bareiro se ausentó durante todo el primer tiempo. En su reemplazo entró Arnaldo Castorino. La idea no cambió y siguió esperando atrás, pero ahora con el objetivo de que Chucky pueda usar su velocidad en alguna contra.
ANGUSTIA. Siguió el dominio brasileño, siguió la angustia decana. El negocio era poder volver a Asunción con el empate a cero, un resultado demás favorable al Decano. Todos los recursos posibles fueron utilizados en defender e impedir el tanto de un Fluminense que no paraba de ir para adelante. Martín Silva agigantó su figura en el arco del Rey de Copas.
Pasando el partido, ya con el ingreso de Ariosa y Hernán Pérez, Olimpia empezó a pisar terreno contrario, pero no con la gente suficiente para inquietar. Por ello, volvió a cerrarse pues se sumó a su calvario el cansancio físico que se vio en la complementaria.
CARGA PESADA. Ya sobre 73’ de juego, Abel Braga, entrenador del equipo local, puso a un cuarto delantero, Rafael Sobis, convencido de que al menos un gol debía hacer para viajar a Asunción.
Olimpia cada vez tenía más carga y siguió aguantando, defendiéndose, más aún luego de la expulsión de Eduardo Aranda, exagerada desde todo punto de vista en la segunda falta del volante. Injustamente, el Decano se quedó con diez y multiplicó esfuerzos.
Sufriendo, muy cansado, el Decano terminó haciendo épica la igualdad y ahora piensa en lo que será la revancha a disputarse en Sajonia, donde el conjunto paraguayo tendrá el apoyo de toda su hinchada, que se prepara para copar el estadio, alentar y empujar al equipo a las semifinales.