El viernes, el plantel del Sportivo Luqueño sufrió un ataque con artefactos explosivos y de estruendo. Uno de los más afectados fue el juvenil Jonathan Ramos, que terminó con heridas en la pierna y espalda.
Su padre Denis Ramos comentó cómo se enteró de lo ocurrido: “El primero que me llamó fue el presidente para avisarme que Jonathan estaba fuera de peligro, y para tranquilizarme también, pero después cuando vi las imágenes que me enviaron fue desgarrador”.
En charla para el programa Fútbol a lo Grande, Denis Ramos expresó que “uno de los petardos le agarró la cabeza. También tiene heridas en la espalda”. Añadió que “no son petardos chicos, este tenía una potencia, una explosión fuerte” y que el ataque “fue de seguido. No apuntaban al suelo o arriba, sino directamente a los atletas”.
No obstante, declaró que su hijo “ya se puso a disposición del cuerpo técnico y ellos tomaran la decisión. Psicológicamente se llevó un susto grande pero ya está bien”. Las autoridades ya se encuentran investigando el hecho.