La Albirroja es una de los selectas selecciones nacionales que participaron de la primera gran edición de la historia de los mundiales, la Copa Jules Rimet, bautizada así en honor al presidente de por aquella joven Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), que escogió a Uruguay como anfitriona.
La designación de Montevideo como sede del primer certamen internacional de selecciones no tuvo que ver solo con las medallas de oro que había ganado la Celeste años antes, en los torneos de fútbol de los Juegos Olímpicos de 1924 y 1928 —que habían sido organizadas por la propia FIFA—, sino también con que en 1930 se celebraba el centenario de la Jura de la Constitución de Uruguay (18 de julio de 1830).
Aquel mundial se disputó entre el 13 y el 30 de julio de 1930, entre 13 equipos, que disputaron 18 partidos en tres sedes distintas.
Si bien todos los partidos debían disputarse en un estadio Centenario construido para la ocasión, las fuertes lluvias caídas en Montevideo retrasaron su culminación e inauguración, por lo que los primeros juegos debieron disputarse en el Parque Central, del club Nacional, y el extinto Estadio Pocitos, ubicado en el barrio del mismo nombre, que era utilizado por el club Peñarol en aquellos años.
Por invitación y boicot europeo
Además del anfitrión Uruguay, las otras 12 selecciones llegaron al certamen por invitación. Entre las naciones invitadas se encontraba Paraguay, que acudió al torneo solo dos años antes de entrar en su segundo conflicto bélico, la Guerra del Chaco contra Bolivia (1932-1935).
Este campeonato también quedó marcado por el boicot realizado por las potencias de Europa, como Alemania, Italia e Inglaterra, que renunciaron a participar del torneo, molestos con la designación del evento en territorio sudamericano.
Por la UEFA (Europa) asistieron solamente Yugoslavia, Bélgica, Francia y Rumania, que presentó un plantel conformado por trabajadores de una empresa petrolera.
Por Conmebol (Sudamérica) participaron 7 selecciones: Uruguay, Paraguay, Argentina, Brasil, Chile, Perú y Bolivia. Estados Unidos y México completaron el listado de 13 equipos, desde la confederación de América del Norte, Concacaf.
Estreno guaraní
El torneo se desarrolló con una primera fase de tres grupos de tres equipos y uno de cuatro. El primero de cada grupo avanzaba a semifinales y los ganadores a la gran final. Un formato corto y sencillo. A Paraguay le tocó el Grupo 4, junto con Estados Unidos y Bélgica.
El debut se dio frente a una selección norteamericana —conformada por varios jugadores escoceses—. El estadio designado fue el histórico Parque Central. El primer partido de Paraguay fue un 17 de julio de 1930, en una fría tarde, donde 18.306 personas presenciaron el juego.
El primer onceno titular albirrojo en un Mundial fue con dos defensores, tres mediocampistas y cinco delanteros (2-3-5), con los siguientes titulares: Denis; Olmedo y Miracca; Etcheverry, Díaz y Aguirre; Domínguez, Vargas Peña (capitán), Nessi, Benítez Cáceres y A. González.
El resultado no fue favorable; la Albirroja cayó por 3 a 0, bajo el arbitraje del argentino José Macías. El norteamericano Bertram Patenaude marcó un hat-trick. El grito de gol paraguayo quedó atragantado en esa primera jornada.
El gol y la victoria llegaron tres días después, ante Bélgica, el 20 de julio de 1930, en el recientemente inaugurado y ahora mítico estadio Centenario, con el uruguayo Ricardo Vallarino como juez. Llegaron de la mano del extremo de Olimpia y capitán albirrojo, Luis Vargas Peña, que tenía 23 años.
Las crónicas señalan que, tras un pase de Gerardo Romero (Libertad), el puntero olimpista recibió la pelota en el área y sacó un derechazo que terminó inflando las redes del arco belga, faltando solo cinco minutos para que se cumpliera el tiempo reglamentario (40’ ST).
La primera victoria paraguaya fue por la mínima, 1 a 0 ante los europeos. Y en el Centenario. El onceno titular de aquella tarde fue: P. Benítez; Olmedo y Flores; Díaz, Garcete y S. Benítez; D. Benítez Cáceres, A. González, Vargas Peña (capitán), Nessi y Romero.
Como solo clasificaba el primero, sin embargo, el resultado no alcanzó para avanzar a las semifinales (segunda ronda), pero se logró la primera anotación en los mundiales —y el primer triunfo—, sellando desde un inicio el nombre de Paraguay en la historia.
El Grupo 4 quedó con Estados Unidos como puntero y clasificado, con 4 puntos (en esa época se sumaba dos puntos por partido ganado), seguido de Paraguay (2) y Bélgica (0).
Fueron 22 los paraguayos de ocho clubes diferentes (todos de Paraguay) que fueron convocados por primera vez a una edición mundial, bajo conducción técnica del entrenador argentino José Manuel Durand Laguna, que en aquel momento tenía 45 años. Llamó a 5 futbolistas de Olimpia y Libertad, a 3 de Nacional y Luqueño, a 2 de Cerro Porteño y River Plate y a 1 de Presidente Hayes y Guaraní.
Los convocados
Arqueros: Pedro Benítez (Libertad), Modesto Denis (Nacional).
Defensores: Quiterio Olmedo (Nacional), Eustaquio Chamorro (Presidente Hayes), Salvador Flores (Cerro Porteño), José León Miracca (Nacional).
Mediocampistas: Romildo Etcheverry (Olimpia), Francisco Aguirre (Olimpia), Santiago Benítez (Olimpia), Eusebio Díaz (Guaraní), Diego Florentin (River Plate), Tranquilino Garcete (Libertad).
Delanteros: Aurelio González (Olimpia), Jacinto Villalba (Cerro Porteño), Luis Vargas Peña (Olimpia) Amadeo Ortega (River Plate); Delfín Benitez Cáceres (Libertad), Diógenes Domínguez (Sportivo Luqueño), Lino Nessi (Libertad), Gerardo Romero (Libertad), Bernabé Rivera (Sportivo Luqueño), Cayetano Carreras Saguier (Sportivo Luqueño).
El primer campeón del mundo resultó ser el anfitrión Uruguay, que en duelo sudamericano le ganó la final a Argentina, por 4 a 2. Tercero quedó el rival de Paraguay, Estados Unidos,
Curiosidades del primer mundial
El primer gol en la Copa del Mundo fue un 13 de julio de 1930, cuando el francés Lucient Laurent, a los 19 minutos, le marcó a México en la victoria por 3 a 1.
La final entre Uruguay y Argentina se jugó con dos pelotas, de común acuerdo. El primer tiempo se disputó con un balón de fabricación uruguaya, mientras que el segundo periodo, con uno de fabricación argentina.
70 goles en 18 partidos se marcaron en Uruguay 1930. Cuatro de esos goles fueron en partidos de Paraguay, uno a favor y tres en contra.
El boicot europeo generó descontento tal en los uruguayos, que cuatro años después, en el Mundial de Italia 1934, se convirtieron en el primer y único campeón del mundo en negarse a defender su título.