Alemania 2006: El debut
Con apenas 18 años, Messi debutó como la gran promesa del fútbol mundial bajo la dirección de José Pekerman. En su primer partido ante Serbia y Montenegro, anotó un gol y brindó una asistencia en pocos minutos, convirtiéndose en el argentino más joven en marcar en una Copa del Mundo.
Sin embargo, su participación terminó con la icónica y amarga imagen de él sentado en el banco de suplentes durante la eliminación por penales ante los anfitriones en cuartos de final, pues el entrenador argentino decidió hacer ingresar al delantero Julio Cruz en lugar de él.
Sudáfrica 2010: La diez
Ya consolidado como el mejor jugador del mundo y portando la camiseta número 10 por primera vez en mundiales, Messi fue el eje del equipo dirigido por Diego Maradona.
A pesar de generar una cantidad inmensa de situaciones de gol y mostrar un nivel de desequilibrio constante, se despidió del torneo sin poder marcar, con pelotas rematadas en los postes y actuaciones brillantes de los arqueros rivales.
Argentina culminó otra vez con una dura caída ante Alemania en cuartos de final por 4 a 1.
Brasil 2014: La épica
En Brasil, Messi mostró su versión más determinante de la fase de grupos. Anotó cuatro goles fundamentales para que Argentina avanzara con puntaje ideal. Lideró al equipo de Alejandro Sabella hasta la final en el Maracaná, mostrando chispazos de genialidad y un rol de capitán mucho más maduro.
Aunque fue galardonado con el Balón de Oro del torneo, la derrota en la prórroga otra vez ante Alemania (por tercer Mundial seguido) dejó una espina clavada en su carrera y en la memoria colectiva del país.
La imagen de un Messi desconsolado tras perder el partido contra Alemania se corresponde con la Maradona también desconsolado en Italia 1990, cayendo también contra Alemania en la final.
Rusia 2018: La turbulencia
Fue quizás su Mundial más turbulento debido a la inestabilidad del proceso técnico y un equipo que nunca encontró el rumbo de la mano de Jorge Sampaoli.
Tras fallar un penal en el debut y sufrir una dura derrota ante Croacia, Messi apareció con un gol de antología frente a Nigeria para clasificar agónicamente a octavos de final. El camino terminó allí tras un electrizante 4-3 contra Francia, en un torneo donde la frustración colectiva opacó su brillo individual.
Después de esta Copa del Mundo, Messi tuvo dudas de seguir jugando por la Selección Argentina. Sin embargo, el destino le deparaba aun lo mejor.
Qatar 2022: La redención
Esta fue la edición de la redención absoluta y la consagración definitiva de Messi. En un estado de plenitud técnica y liderazgo, Messi marcó en casi todas las instancias (fase de grupos, octavos, cuartos, semis y un doblete en la final).
Tras el golpe inicial ante Arabia Saudita, se cargó el equipo al hombro para derrotar a Francia por penales en la que es considerada la mejor final de la historia, logrando finalmente levantar el trofeo que lo equiparó con el legado de Maradona.