El paso del tiempo no logró borrar los lazos de amistad que nacieron en el inolvidable Olimpia de 1979. Así lo expresó Julio “Pastelito” Díaz durante una entrevista concedida al programa Fútbol a lo Grande, donde recordó con emoción a sus compañeros y el camino que llevó al Decano a conquistar América y el mundo.
“Este grupo del 79 fue un grupo muy bueno, muy unido, y hasta hoy nos seguimos encontrando. Si no es por el aniversario de la Libertadores, nos reunimos para hacer un asado y recordar aquellos momentos”, comentó el ex atacante franjeado.
Al rememorar aquella campaña, Díaz señaló que la llegada de Luis Cubilla marcó un antes y un después en el club. Explicó que el entrenador revolucionó la preparación física del plantel con una exigente pretemporada en el Centu Cué, algo poco habitual para la época. “Fue otra cosa. En ese tiempo prácticamente no se conocía lo que era una pretemporada. Luis Cubilla cambió todo y el trabajo dio resultados”, afirmó.
Sin embargo, el ex goleador reservó un reconocimiento especial para el preparador físico Hermes Huelmo, a quien considera uno de los grandes responsables del éxito de aquel equipo. “Siempre digo que el 95% de la conquista del 79 le debemos en gran parte a Hermes Huelmo. La preparación física fue fundamental y ese equipo no se cansaba”, aseguró.
Uno de los recuerdos más vivos de Díaz fue la jugada del primer gol frente a Guaraní de Campinas, en la Copa Libertadores. El exdelantero recordó cómo asistió de cabeza a Enrique Villalba tras un centro de Evaristo Isasi. “El centro vino desde la derecha, salté con el defensor y logré bajar la pelota dentro del área para que Quique anotara el primer gol”, relató.
Durante la entrevista también elogió el nivel futbolístico de varios integrantes de aquel plantel histórico. Destacó a Evaristo Isasi como uno de los mejores punteros derechos de su época y aseguró que jugadores con esas características prácticamente desaparecieron del fútbol moderno. Asimismo, llenó de elogios a Luis Torres, a quien calificó como un mediocampista irrepetible. “Un número ocho como Luis Torres nunca más hubo. Tanto Hugo Talavera manejaban el mediocampo y nosotros vivíamos de los pases que ellos nos daban. Hoy ya no encuentro ese tipo de jugadores en el fútbol paraguayo”, expresó.
Para Díaz, el gran mérito de aquel Olimpia fue haber creído en un sueño que parecía imposible. Recordó que, en la primera charla con el plantel, Luis Cubilla les anunció que había llegado para conquistar la Copa Libertadores, una afirmación que pocos podían imaginar en un contexto dominado por clubes argentinos y brasileños. “En el primer entrenamiento Luis nos dijo que venía para salir campeón de América. ¿Quién le iba a creer en ese momento? Nadie pensaba que podíamos lograrlo, pero trabajamos muy bien y se dejó trabajar a un cuerpo técnico extraordinario”, concluyó.
A 47 años de aquella histórica campaña, las palabras de Julio “Pastelito” Díaz reflejan que el legado del Olimpia campeón de 1979 sigue intacto, no solo por los títulos conquistados, sino también por la unión, el compromiso y la convicción de un plantel que escribió una de las páginas más gloriosas del fútbol paraguayo.