22 mar. 2026

Independiente del Valle quiere cerrar en La Nueva Olla década con broche de oro

El club ecuatoriano Independiente del Valle (IDV) quiere cerrar con broche de oro su primera década de participación en torneos internacionales y vencer el próximo sábado al argentino Colón en la final de la Copa Sudamericana que se disputará en La Nueva Olla de Cerro Porteño.

Independiente del Valle

Jugadores de Independiente del Valle celebran una clasificación.

Foto: EFE

El IDV está decidido a demostrar la casta futbolística que en los últimos diez años lo ha llevado a disputar cinco Copas Libertadores (con una final en 2016) y tres Sudamericanas, un logro que se asienta sobre el trabajo realizado con su cantera.

El capitán y defensa central del IDV, Luis Fernando León, cree que están a pocos días de “hacer historia” en el partido final en Paraguay, por lo que se entrenan “al máximo” y analizan las fortalezas y las debilidades de su rival.

“Tenemos que taparles todos los espacios, que no nos hagan daño, que no se sientan cómodos en la cancha, y de ahí hacer nuestro juego, el que hemos venido haciendo en toda esta temporada, que es buen toque de pelota, rapidez, la solidez en la parte defensiva y arriba tenemos gol”, comenta el zaguero central en una entrevista con Efe a poco de partir el miércoles hacia Paraguay.

De 26 años, León está decidido a traerse la Copa a Ecuador sin importar el resultado.

“Ganando así sea con 1-0 me conformo, quiero traerme la Copa”, declara convencido al terminar uno de los entrenamientos previos al crucial viaje en el Centro de Alto Rendimiento del IDV, a unos 30 kilómetros al sureste de Quito.

Y asegura que: “Si ya pudimos pelear contra un equipo argentino, podemos pelear contra cualquiera”, en alusión a la victoria del IDV sobre su homónimo argentino, Independiente, en cuartos de final.

A la final llegó Independiente del Valle tras superar al brasileño Corinthians en semifinales.

Entre las marcas más recordadas del IDV desde que ascendió a la Serie A ecuatoriana en 2009, figura el subcampeonato local de 2013 y la final de la Copa Libertadores en 2016, que perdió ante el colombiano Atlético Nacional.

León, que disputó los octavos, cuartos y la semifinal de esa Copa, opina que jugar una final suramericana a solo tres años de haber quedado subcampeón de la Libertadores “habla mucho del equipo, la institución y los jugadores”.

Un equipo nacido en 1958 que se ha reforzado bien y ha consolidado un juego contundente con el que han ganado a rivales muy difíciles.

León cree que la final ante Colón será “única”, lo que hará “complicado” al compromiso.

“Si queremos ganar la competición, tenemos que esforzarnos al máximo, todos estos días van a ser de entrenamientos muy difíciles, duros para acoplarnos, para ver por dónde podemos hacer daño y por dónde ellos nos pueden hacer daño y contrarrestar todo eso”, anota.

Mantenerse “firmes” como hasta ahora y jugando “súper bien” a la pelota, son las aspiraciones de un equipo que está “muy comprometido, entregado”, apunta.

Califica de “durísimo” el camino que los lleva a la final dejando a su paso al Independiente de Avellaneda (Argentina) Corintians (Brasil), Caracas (Venezuela) y la Universidad Católica (Chile).

Jugador de un equipo dirigido desde mayo pasado por el español Miguel Ángel Ramírez -tras la polémica fuga de su anterior técnico al Emelec en abril-, León asegura que demostrarán que son un grupo muy comprometido. “Tenemos la casta para jugar en cualquier estado, y en esta final no va a ser la excepción y saldremos a buscar la copa”.

Para el defensa central, el as bajo la manga del equipo es la “confianza” de los directivos en los jugadores, así como el hecho de que Independiente del Valle es una “institución muy seria” con una dirección que ha trabajado “muy duro” y fortalecido al equipo con buenos entrenadores e infraestructura de calidad en la última década.

“Somos un equipo muy entregado. Todo esto ha sido muy valorado por los chicos”, dice antes de destacar la juventud de sus compañeros, entre 24 y 25 años, poco menos que sus rivales en la final del próximo sábado, con promedios de 28 años.

Admirador del brasileño Thiago da Silva, defensa central del París Saint German, León es vivo ejemplo de la apuesta que ha hecho por la juventud el directivo Michel Deller, quien lo reclutó nada más verlo jugar una final en la costa ecuatoriana.

“En ese entonces tenía 15 años y decidió apostar por mí. Me trajo a Quito en 2009, cuando el equipo era totalmente desconocido, cuando se llamaba Independiente José Terán”, relata quien ahora se prepara para escribir una nueva página en la historia de un club que, desde 2014, ha dejado su huella como “Independiente del Valle”.

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