Con un taconazo de Morgan Gibbs-White y una genialidad de Elliot Anderson desde fuera del área, el Manchester City empieza a despedirse de esta Premier League. Debió sentenciar un partido en el que se adelantó en dos ocasiones, perdonó al Nottingham Forest y media liga se marcha. Ya no dependen de sí mismos, el Arsenal tiene siete puntos de distancia (con un partido más) y al City ya no le valdrá para ser líder ganarles en el duelo directo de abril.