Gustavo Alfaro, entrenador de la Selección Paraguaya de Fútbol, artífice de la clasificación al Mundial 2026, se mostró orgulloso por la nueva piel de la Albirroja, que se inspira en la tierra colorada, la que marcó la historia de muchos futbolistas.
“La tierra colorada es la huella digital de este país. No podemos prometer victorias. Prometemos dignidad para representarla, luchar con la garra y la dedicación con lo que la historia siempre definió a la selección”, remarcó al respecto.
El Cazador de Utopías prometió que el equipo nacional, que volverá a una cita mundialista luego de 16 años, la defenderá con mucha dignidad en el suelo norteamericano.
“Cuando miremos la camiseta de frente, y la vistamos, que nuestros corazones latan en sintonía con los de aquellos guerreros. Tenemos jugadores que van a defenderla, van a sudarla, cuidarla y dignificarla. Cuando gritemos un gol, será una montaña de color albirrojo que simbolice el abrazo de un país entero”, aseguró.
A SUS ORÍGENES. Alfaro retrocedió en el tiempo y recordó el momento en el que soñó con estar en una Copa del Mundo, que cumplirá 56 años después.
“Tenía 7 años cuando se jugaba el Mundial de 1970 en México. Hacía poco tiempo había pateado una pelota enamorándome del fútbol y sus hazañas. Volvía a mi casa y soñaba con estar en un Mundial. 56 años después Paraguay me otorga esa posibilidad”, comentó.
Por último, hizo referencias al mejor Mundial de Paraguay en 8 presentaciones, el de Sudáfrica 2010, dejando en claro que los futbolistas habían dejado todo en el partido con España, como ahora sus dirigidos buscarán hacer lo mismo para renovar la gesta.
“Al final del partido sentí tristeza porque el equipo de Martino había estado cerca de una victoria que hubiese sido épica. Pero como hincha del fútbol sudamericano, me sentía reconfortado porque esos guerreros habían dejado la piel. Esa piel me trae a esta piel”, sentenció.