11 ene. 2026

El VAR decide en un final de locos

El Dinamo de Zagreb y el Shakhtar Donetsk empataron 3-3 en un partido marcado por un final de locos, con cuatro goles en los últimos quince minutos y con un tanto de penal de Tete en el minuto 97 que decidió el VAR tras una falta sobre el portero Andriu Pyatov en el último suspiro.

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Paridad entre el Dinamo de Zagreb y el Shakhtar Donetsk.

Foto: EFE

El Dinamo de Zagreb desperdició una gran oportunidad para llevarse una victoria importantísima en su pelea por acabar en la segunda posición del grupo C. En el minuto 89, con 3-1 en el marcador, no pudo aguantar la ventaja y vio cómo el Shakhtar, en el último suspiro, logró el empate.

Un par de semanas después de un enfrentamiento que acabó en tablas (2-2), el Shakhtar devolvía al Dinamo de Zagreb su visita para firmar un duelo en el que ambos se jugaban muchísimo en la fase de grupos.

Con el Manchester City claramente por delante y con el Atalanta fuera de juego tras un estreno errático hasta el momento en la máxima competición continental, la segunda posición se jugaba en gran parte en el Stadion Maksimir de Zagreb.

El conjunto croata no pudo contar con el suizo Mario Gavranovic por culpa de una lesión muscular y las tareas en la punta de ataque recayeron en Petkovic. Ese cambio obligado provocaría un protagonismo inesperado para el gigante delantero del Dinamo de Zagreb (1,93 centímetros), que acaparó todos los focos de la primera parte.

Petkovic fue un incordio constante para los centrales Serhiy Kryvtsov y Mykola Matviyenko, que en muchísimas ocasiones no pudieron detener a un futbolista que, con muy pocos recursos técnicos, pero con mucha fuerza, consiguió poner contra las cuerdas al Shakhtar.

Antes del inicio de su exhibición, el equipo del portugués Luís Castro consiguió adelantarse en el marcador en el único tramo que dominó con claridad de los 45 primeros minutos.

La conexión entre los brasileños Júnior Moraes y Alan Patrick dio sus frutos con un centro del primero desde la banda derecha que remató el segundo a placer para abrir el marcador a los 13 minutos. Ese instante, salvo otro remate posterior de Alan Patrik que se marchó fuera tras rebotar en un defensa, fue el único peligroso para el Shakhtar.

Entonces, Petkovic comenzó con su carrusel de movimientos y ocasiones. Primero, con un remate que salvó el guardameta Andriy Pyatov con una estirada a ras de suelo; y después con el tanto del empate, que llegó a la media hora después de cabecear un centro del francés Théophile-Catherine desde la banda derecha.

Con Dani Olmo desaparecido en combate y con Mislav Orsic desdibujado, Petkovic aún tendría tiempo antes del descanso de provocar un posible penalti por un derribo de Kryvtsov dentro del área que el colegiado alemán Felix Brych no pitó y que fue muy protestado.

En la reanudación, el Shakhtar intentó despertar, pero se encontró con la solidez del Dinamo. El conjunto ucraniano, por momentos agobiado en su parcela de juego pero sin recibir ocasiones, contragolpeó bien con algún detalle de Dani Olmo, que tardó en despertar.

En una de las subidas del jugador español, consiguió conectar con Marin Leovac, que delante de Pyatov lanzó a la madera su intento por desempatar un duelo en el que ya no hubo mucha más historia hasta el último cuarto de hora.

La expulsión por doble amarilla de Nikola Moro desniveló momentáneamente la contienda y durante cinco minutos, el Shakhtar inició un acoso que se cortó por otra expulsión, en este caso del brasileño Marlos, que igualó las fuerzas en el 80.

En ese pequeño rato que el Shakhtar jugó con un hombre más, pudo marcar por medio de Matviyenko, que desperdició un remate clarísimo a bocajarro que parecía imposible de fallar y chocó contra el portero Dominik Livakovic.

Después, ya sin Marlos, el choque volvió a igualarse y sólo un movimiento consiguió romper el empate. Como no, fue de Petkovic, que recibió el balón de espaldas al borde del área para regalarle medio gol a Luka Ivanusec, un chaval de 20 años que no se arrugó delante de Pyatov.

Con el Shakhtar arrodillado, y ya casi con el tiempo cumplido, apareció la magia de Dani Olmo para hacer de las suyas en los que teóricamente iban a ser los últimos instantes.

Su jugadón por la banda derecha para asistir al capitán Arijan Ademi parecía sentenciar el duelo. Sin embargo, la aparición de Moraes en el minuto 93, y el penalti sobre Pyatov cuando cambió de área para rematar un córner dejó la pelea por el segundo puesto en tablas.

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