INICIO. La historia de Julio César Rodríguez es la historia de cientos de jóvenes paraguayos que llegan a un club grande y que acunando sueños da todo para sobresalir en Primera División y tener nombre propio en el mundo del fútbol.
Con esa esperanza llegó el joven Rodríguez del club Porvenir a Cerro Porteño en el que estaría solamente hasta los 17 años. Situaciones de la vida hicieron que el prometedor delantero se mude a Buenos Aires.
Lejos de casa, el comienzo fue difícil. Alternó la actividad deportiva en el club Defensa y Justicia, ubicado en Florencio Varela, con su trabajo de aquel momento: la pintura.
RESPALDO. En el cuadro argentino tuvo como entrenador a Jorge Almirón, quien tendría mucha relevancia en su carrera profesional. En el 2008, Almirón se marchó a México para hacerse cargo de Dorados de Sinaloa e inmediatamente solicitó la contratación del ariete guaraní.
No sería en el único club que recomendaría al paraguayo, y así también lo dirigió en el Tijuana y ahora en Godoy Cruz. Y fue así que jugando por el elenco mendocino, el domingo pasado, convirtió el gol de la victoria ante River Plate en el mismísimo Monumental de Núñez.
GOL A RIVER PLATE. Cuando faltaba muy poco para el final, Rodríguez se metió en el área en el segundo minuto de descuento y marcó de tres dedos el gol de la victoria y su primer gol en Primera División de Argentina. “La jugada del gol fue la única chance que tuve. Veníamos de tener dos anteriormente pero no la habíamos metido. Sabía que tenía que pegarle al arco como sea”, explicó sobre la jugada de su tanto.
“Estamos en la zona de descenso pero el equipo está fuerte y quiere salir de la situación”, confío este viernes en contacto con Fútbol a lo Grande por Monumental 1080 AM.
El guaraní, quien tiene el respaldo del DT, es destacado por buen cabezazo y velocidad. Sus posibilidades de rendimiento suelen subir cuando juega con un atacante de área, tal como lo evidenció ante el Millonario.