Copa Paraguay

Con lágrimas en los ojos, agradeció el amor propio de Resistencia

Guaraní puso fin al cuento de hadas de Resistencia, pero antes debió combatir contra el amor propio, el coraje y una voluntad de hierro del equipo del barrio Ricardo Brugada. El técnico, con lágrimas en los ojos, agradeció a sus jugadores.

En La Chacarita, el popular barrio de Asunción, pueden inflarse el pecho por la campaña que realizó Resistencia en la Copa Paraguay, apeado anoche desde el punto penal del torneo, pero no antes de derrochar sobre el campo del Erico Galeano una extraordinaria cantidad de su amor propio.

Por esta razón, el entrenador Ángel Martínez solamente apapachó a sus futbolistas, sin adentrarse mucho hacia lo que fue el desarrollo de la semifinal. “Ningún análisis, sinceramente; más que análisis, felicitarles a estos jugadores porque dieron la vida”, señaló, con lágrimas en los ojos.

“Ustedes saben el sufrimiento de nuestra gente. Con las dificultades estamos enfrentando a un gran rival como lo es Guaraní, con mucha jerarquía y con un cuerpo técnico de primer nivel”, agregó en charla con la televisión.

RESULTADO. Resistencia estrenó el marcador con un gol, nada más empezar el partido, cuando Luis de la Cruz marcó en contra después de un centro al medio del área chica. Sin embargo, Guaraní empató a los 15 minutos a través de Robert Rojas.

Después, Resistencia le hizo honor a su nombre y aguantó hasta el final del partido, lo mismo que en la tanda desde el punto penal, en la que el portero de Guaraní, Víctor Centurión, desvió el disparo de Bruno Mendieta.

“Y bueno, esto es Resi. Amor propio, pelear hasta la última pelota. Por eso digo que análisis no voy a hacer, más que agradecer a la institución y felicitar a los jugadores… Es la voluntad de Dios. Hay que aceptar eso. Guaraní es un digno finalista. Ya vendrán tiempos mejores”, dijo sobre el partido y la resolución desde los 12 pasos.

Por último, Ángel Martínez, ex jugador de Olimpia, Racing, Valladolid y Universidad Católica, entre otros equipos, habló de lo que significó la incursión del Triángulo Rojo en la Copa Paraguay.

“Muchísimo, para los jugadores. Y también en lo personal, muchísimo. Codearme con grandes técnicos fue muy importante para mí con 35 años. Solamente queda seguir en esto que tanto me apasiona y ya vendrán las victorias”, sentenció.

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