Fútbol Paraguayo

Cerro Porteño, campeón en pandemia

VIDEO. Cerro Porteño retornó deslumbrante luego de la pausa obligada por la pandemia de coronavirus y conquistó el título del torneo Apertura 2020 con una campaña impoluta para la felicidad de un pueblo que anhelaba ferviente sacar del pecho el nuevo grito de campeón.   

El 2020 se va despidiendo y en D10 hacemos un repaso de los acontecimientos nacionales e internacionales más importantes de este atípico año marcado por la pandemia del coronavirus y que quedará siempre en el recuerdo.

Uno de los acontecimientos resaltantes a nivel deportivo fue el campeonato logrado por Cerro. Fue tan impensado como fantástico, porque cuando las autoridades nacionales dieron el visto bueno para el regreso del fútbol profesional, el Ciclón estaba rezagado a siete puntos del líder.

HOME OFFICE - HOME TRAINING

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Juan Patiño y Matías Villasanti durante una práctica del Ciclón.
Juan Patiño y Matías Villasanti durante una práctica del Ciclón.

Mientras que la Asociación Paraguaya de Fútbol dedicaba su empeño en la elaboración y aprobación del Protocolo Sanitario, los futbolistas se adecuaron a las circunstancias y se mantuvieron en ritmo con el "Home Office", porque los planteles fueron confinados para evitar la propagación del virus.

El cuerpo técnico liderado por Francisco Arce confió a ciegas en el profesionalismo de la plantilla, que cumplió a rajatabla la serie de entrenamientos durante más de tres meses. Producto de esa obediencia y disciplina, el regreso a la competencia fue exuberante.

El 21 de julio, el equipo azulgrana se presentó en La Nueva Olla y ganó un partido clave a Libertad, el puntero en ese entonces, para meterse de lleno en la pelea por el título.

VUELTA A LAS RAÍCES

Vuelta a las raíces

La pandemia, prácticamente, “apagó la luz del mundo”, a decir de Juan José Zapag, vicepresidente financiero del club. La voz del ejecutivo azulgrana retumbó como reacción en medio de la dura e intensa negociación de rebajas salariales con los jugadores de Primera.

Atosigado por las deudas, y sin posibilidad de ingresar recursos a sus arcas, ya que acababa de quedar eliminado en la tercera fase de la Copa Libertadores, se tomó la decisión de volver a la raíces en un necesario acto de amor propio. Y los canteranos jugaron un papel clave.

“Hay un lazo que no se rompe en el tiempo y en la distancia, una conexión para toda la vida”, dijo Julio Dos Santos. “A confiar en los chicos que transpiran sangre azulgrana", remarcó el técnico en un video publicado antes del encuentro contra el Guma.

CHIQUI Y SU ONCENO DE GALA

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Claudio Aquino celebra un gol de Cerro.
Claudio Aquino celebra un gol de Cerro.

El éxito no sería posible sin Francisco Arce. Chiqui fortaleció el ADN azulgrana, puso el hombro y salió a dar batalla con lo que tenía. Reinició el torneo con muchas bajas, pero gracias a ello se dio el descubrimiento del Pulpito, por ejemplo, una de las revelaciones del Apertura 2020.

Encontró rápidamente la columna vertebral. Y luego su onceno de gala. Elevó al rango de capitán a Mathías Villasanti, en otra muestra del regreso a la identidad, y convirtió a Cerro en una máquina de ganar. Fueron 11 victorias seguidas, un récord para el fútbol paraguayo.

Cerro se colgó la trigésima tercera estrella de forma anticipada. Lo hizo en medio de otra coyuntura extraordinaria, que para entenderla debemos retroceder 100 años, cuando reinó en un contexto similar al actual por los estragos que causaba en esos años la gripe española.

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