Cerro Porteño

Cerro paga caro sus errores y decepciona a su gente en la Nueva Olla

Cerro Porteño cayó este domingo 1-2 frente al Sportivo Luqueño por la fecha 10 del campeonato Clausura. El equipo de Miguel Ángel Russo cometió graves errores en su defensa y sigue alejándose más de los primeros lugares de la competencia. En tanto, el Chanchón respira.  

Cerro Porteño decepcionó a su gente en La Nueva Olla al caer derrotado por 1-2 frente al Sportivo Luqueño, que sacó provechó de los grandes errores defensivos de su rival. Luis Neri Caballero y Blas Armoa gritaron los goles del cuadro visitante, que jugó el descuento con 10 hombres por la expulsión de Aldo Quiñónez.

Nelson Haedo Valdez hizo el empate transitorio, de penal, a poco del descanso. Con este resultado, el Ciclón sigue sin levantar el vuelo y cediendo terreno en el campeonato. Se queda con 15 puntos, en la cuarta posición. En tanto, el Auriazul da la gran nota, respira y lleva puntos de oro a su promedio. Está penúltimo, con 9 unidades.

EL PARTIDO. Parecía que el gol anotado por Ángel Cardozo Lucena a los 5 minutos del primer tiempo, luego bien anulado a instancia del auxiliar de fondo por mano de Diego Churín, era un buen augurio para el elenco local. No obstante, cuatro minutos después cayó lesionado Santiago Arzamendia y a partir de ese momento se sucedieron una serie de adversidades.

Cuando sonó la campana que marcaba el cierre del primer cuarto, la defensa a la que se integró Alberto Espínola dio la primera gran concesión al marcar con la mirada el ingreso de Luis Neri Caballero, quien anticipando a Salustiano Candia enervó a la Nueva Olla (15 m).

A esta altura ya era un encuentro de altísimas revoluciones y muchas piernas fuertes. A los 20’, Haedo fue machacado por Lima al discutir con el central un rebote del portero Marino Arzamendia, que pateó sin tanta fuerza y luego fue repelido por César Benítez antes de que transponga la línea de gol.

Cerro Porteño era puro nervios, defendía mal y enfilaba a sus hombres con desorden hacia terreno rival. Luqueño instaló el contragolpe como medio principal de ataque y pudo abrir una herida casi incurable en el cuerpo del Ciclón, pero el disparo de Walter Ortiz devolvió el travesaño (24 m).

Era un partido de locos. De grandes errores, como del que fue partícipe esta vez el auxiliar de fondo al indicar como mano de Lima un cabezazo de Churín que impactó en el cuerpo del defensor uruguayo, aunque éste no contenía todos los requisitos para sancionar la pena máxima (36 m).

Haedo se encargó de la ejecución y firmó la paridad a poco del descanso. Fue la última gran faena del capitán azulgrana, que no regresó para el complemento y su lugar fue ocupado por Sergio Díaz.

Sin embargo, el equipo azulgrana no fue capaz de corregir los errores defensivos y cedió la segunda ventaja a Blas Armoa al no poder hacer un despeje defensivo a los 48 minutos.

Russo agregó más velocidad con Óscar Ruiz, quien pudo emparejar las cosas con golpe de cabeza, pero la definición del extremo salió apenas afuera (68 m). Posteriormente, Diego Churín no pudo batir a Marino Arzamendia en un mano a mano y dejó pasar otra gran ocasión (80 m).

El equipo azulgrana, que seguía temblando en defensa y que bien pudo sufrir una estocada más, cruzó tantas pelotas como pudo por el área de Luqueño, pero no sacó provecho de ello. Terminó el tiempo y Cerro Porteño se dejó puntos importantes y sigue decepcionando en el Clausura.

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