El español Carlos Alcaraz ya no tiene cuentas pendientes con Melbourne. Tras superar con autoridad al australiano Alex de Miñaur se clasificó, por primera vez en su carrera, a las semifinales del Abierto de Australia, consolidando su candidatura al título que aún le falta en su extenso palmarés.
El triunfo llegó en tres sets, con parciales de 7-5, 6-2 y 6-1, en un partido que comenzó equilibrado, cargado de tensión, y que terminó claramente inclinado hacia el actual número uno del mundo, quien volvió a mostrar por qué domina el circuito.
Más allá del resultado, la victoria tiene un valor simbólico para el murciano. El Abierto de Australia había sido, hasta ahora, el Grand Slam que más se le resistía, y este paso a semifinales representa la confirmación de que su juego también se adapta a las exigencias de Melbourne.
Desde el punto de vista del ranking, el triunfo refuerza aún más su liderazgo. Alcaraz llegó al torneo defendiendo los cuartos de final y ya mejoró ese registro, mientras que sus principales perseguidores no pueden sumar más puntos en esta edición, ampliando así su ventaja en la cima del tenis mundial.
El primer set marcó el tono emocional del encuentro. Alcaraz arrancó con intensidad, pero De Miñaur reaccionó empujado por el público local y llevó el parcial a un tramo de máxima igualdad. Cuando el australiano parecía capaz de forzar el tie-break, el español elevó su nivel al resto y cerró el set por 7-5, un golpe anímico que terminó siendo decisivo.