El ciclo de Hernán Pellerano en Olimpia llegó a su fin, pese a la propuesta del zaguero a la directiva de no percibir salario alguno, el tiempo que le tome la recuperación de la molestia en la espalda.
El argentino había sufrido una contusión en una de las vértebras de la columna, un día cualquiera durante sus vacaciones, poco tiempo después de haber llegado a un acuerdo de palabra para la extensión de su contrato, por dos años, con la directiva del club franjeado.
“La propuesta yo ya la había hecho hace dos semanas atrás y hace unos días el presidente (Marco Trovato) me dijo que no le dan los números para que yo siga, más allá de que no cobrara”, señaló el futbolista en contacto con Fútbol a lo Grande.
En la fecha, Pellerano llegó a Asunción y se dirigió a Para Uno para decir del mismo: cobrar el sueldo adeudado del año pasado, y quedar saldado con Olimpia, de tal manera a cerrar un capítulo de su carrera.
“Vine para cobrar los salarios del año anterior, para quedar saldado con el club. Hoy está cerrado, pero creo que dejé una buena impresión a nivel futbolístico y creo que me merezco yo, como la gente, una segunda oportunidad y por eso no es un adiós, sino un hasta luego”, complementó.