La prenda azul y con un 10 en el reverso era la estrella de una subasta de objetos históricos del fútbol y partía con una estimación en torno a seis millones de dólares, la oferta más alta para una pertenencia de Pelé, que resultó ser demasiado optimista.
Al lucir esa camiseta, un Pelé de diecisiete años se convirtió entonces en el jugador más joven en marcar gol en un Mundial y contribuyó con dos a la victoria de Brasil contra Suecia que le valió a la Canarinha su primer título en el campeonato. EFE