El clásico paralizó a todo el barrio Santísima Trinidad, con los equipos más emblemáticos como Rubio Ñu y Sportivo Trinidense. El duelo fue muy atractivo, intenso y con mucha energía donde cada equipo demostró que buscaba más que tres puntos, ya que se jugaba el hecho de ganar el clásico después de casi nueve años en la máxima categoría del balompié paraguayo.
Las acciones fueron parejas de inicio a fin y el empate parecía ser el resultado justo. Ambos equipos tuvieron innumerables chances para anotar, sin embargo la ansiedad y los nervios jugaron un papel clave en el partido. Pero a los 91 minutos Nelson Gauto aprovechó en el área unos rebotes para sentenciar el agónico tanto para el festejo de Trinidense.
En cuanto a la disputa, se puede destacar las acciones de la primera mitad donde los dos equipos se soltaron en la búsqueda del arco rival. Albiverdes y auriazules no dieron por perdida una sola pelota, todas fueron disputadas con juego limpio.
La jugada más puntual se registró en el minuto 7, en el gol de Agustín Da Silvera. Sin embargo, después de la revisión del VAR se observó que en la concepción de la acción existió una jugada fuera de juego de Luis de la Cruz.
En la complementaria, el calor también tuvo sus consecuencias. Ambos equipos bajaron sus revoluciones y se enfocaron en cerrar los accesos para evitar la caída de su valla. El mediosector fue muy trabado, ya que se jugaba sin medir fuerzas. No tardaron en salir las cartulinas amarillas para apaciguar a los protagonistas. A los 81' el defensor ñuense Pedro Álvarez sale expulsado del partido a raíz de una acción temeraria sobre su adversario Pedro Zarza.
Y cuando el partido ya parecía sentenciado con la igualdad apareció la jugada de córner que derivó en el tanto de Nelson Gauto, a los 91'. De esta manera se rompe la hegemonía de Rubio Ñu sobre Trinidense en los clásicos del barrio.