El París Saint-Germain de Luis Enrique encontró su timón y las semifinales de la Liga de Campeones asoman en su horizonte tras arrollar al Liverpool en la ida de cuartos de final.
El fútbol italiano pierde 730 millones al año, es colista en regates, presión y, sobre todo, desaprovecha su talento nacional, opacado por el gran peso de extranjeros en la Serie A y con sólo dos canteras que figuran entre las 50 mejores, según un informe publicado este miércoles por Gabriele Gravina, expresidente de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC).