El futbolista francés Rayan Cherki no ocultó su frustración por lo que consideró un permisivo arbitraje del uzbeco, ante la dureza del encuentro ante Paraguay. El habilidoso atacante arremetió contra la excesiva fricción tolerada en el campo. Con evidente asombro, el jugador criticó la pasividad del colegiado manifestando: “No sabía que Paraguay podía cometer 30 faltas sin recibir una tarjeta amarilla”.
Ante el escenario de fricción e intensidad que planteó el combinado sudamericano, Cherki destacó que la selección de Francia no se achicó y demostró tener el carácter necesario para afrontar partidos de alta tensión. “Hoy mostramos a quien quiera ir a la guerra contra nosotros… que estamos listos para ir a la guerra también”, advirtió con contundencia.
Estas declaraciones de Cherki, sumadas a las de sus compañeros de equipo, reflejan el clima de hostilidad y aspereza con el que se vivió el ajustado compromiso. Lejos de amedrentarse por la propuesta reglamentaria al borde del reglamento de los paraguayos, el vestuario francés reivindicó su victoria como una prueba de su fortaleza mental y su total disposición para batallar en los encuentros más rústicos y complejos.