Designada como la jugador más prometedora de la WTA el año pasado año, tras alcanzar la final individual de Osaka y la de dobles de Washington, sumando cuatro victorias sobre rivales situadas entre los 50 primeros puestos, con llegadas a las semifinales de Estrasburgo, Bouchard ya apuntaba en su etapa de junior, al ganar el título individual en Wimbledon en 2011 y el de dobles al siguiente.
En el Grand Slam, ya como profesional, hizo su debut en Roland Garros el año pasado y cayó en segunda ronda ante la rusa María Sharapova y en la tercera en Wimbledon contra la española Carla Suárez.
Eugene Bouchard disfrutó este martes de su mejor día de gloria, apoyada como siempre por un grupo de fanáticos “Genie Army” que le acompañaron durante estas dos semanas, en su primera intervención en un cuadro grande del Grand Slam.
“Mi lema es mantenerme en la lucha y disfrutar, aunque fuera de la pista me considero una chica tranquila”, dijo hoy la raqueta de Montreal. que fue capaz de recuperarse de la pérdida del primer set, para ganar luego el segundo por el mismo resultado.
Ivanovic, finalista en 2008, verdugo de la estadounidense Serena Williams, se vio sorprendida por la agresividad de la canadiense, y su gran estabilidad emocional para superar los momentos de presión.
Ana, tras verse desbordada en el segundo parcial, 4-3, se retiró al vestuario para recibir tratamiento y al ceder esta manga volvió a pedir ayuda médica, aunque esta vez en pista, y entonces se pudo apreciar que su abductor izquierdo le molestaba.
Eugene Bouchard se enfrentará en las semifinales contra la china Na Li, que antes derrotó a la italiana Flavia Pennetta, por 6-2 y 6-2. ¿Seguirá haciendo historia la promesa canadiense? EFE