A poco más de un mes de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la selección tiene una riqueza ofensiva que, lejos de resolver certezas, abre una competencia feroz. Cinco delanteros llegan en racha, con números que sostienen sus candidaturas y alimentan un debate que crece cada fin de semana: hay rendimiento, hay goles… pero apenas habría lugar para dos nombres.
Esto atendiendo a que Antonio Sanabria tiene su lugar ganado en la lista albirroja para el Mundial. Por más de que no esté jugando en el Cremonese de Italia, Tonny, el goleador de Paraguay en las Eliminatorias, es titular y pieza clave para Gustavo Alfaro.
Dicho esto, el presente de los demás atacantes paraguayos en el exterior explica el “bendito problema” del cuerpo técnico albirrojo. Según registros recientes, Gabriel Ávalos, Adam Bareiro y Robert Morales lideran la tabla entre compatriotas con 9 goles en la temporada, mientras que Isidro Pitta suma 7 tantos en el año.
Detrás, aunque con menor impacto numérico en este tramo, aparece Alex Arce, quien igualmente sostiene su candidatura gracias a su regularidad y antecedentes recientes de alta eficacia goleadora en el continente.
No es solo cantidad: es contexto. Todos convierten en ligas competitivas —Brasil, Argentina y México— y varios son piezas centrales en sus equipos, lo que eleva el valor de cada rendimiento.
Isidro Pitta (Bragantino)
El delantero del Red Bull Bragantino se consolidó como una referencia ofensiva en el fútbol brasileño. Sus 7 goles en la temporada, todos en este mes de abril, reflejan un crecimiento sostenido, acompañado de movilidad y capacidad para atacar espacios. Pitta parece haber encontrado madurez en su juego y hoy es uno de los nombres más consistentes del radar albirrojo. A esto hay que sumarle que Pitta fue la primera gran apuesta de Alfaro cuando asumió. Luego se lesionó y perdió terreno.
Adam Bareiro (Boca Juniors)
El presente de Bareiro en Boca Juniors lo mantiene en el foco. Con 9 goles en el año, su perfil de delantero físico, fuerte en el juego aéreo y con presencia en el área, lo convierte en una opción clásica. Sin embargo, su irregularidad en algunos tramos lo obliga a sostener el ritmo para no perder terreno frente a competidores más encendidos.
Alex Arce (Independiente Rivadavia)
El atacante de Independiente Rivadavia es quizá el caso más particular. No lidera en cifras actuales, pero su explosión goleadora reciente —incluyendo temporadas de altísima efectividad— lo posiciona como un delantero de confianza. Su capacidad para definir desde distintos registros lo mantiene en la discusión. Además, casi siempre fue convocado por Alfaro tanto en Eliminatorias como en amistosos.
Gabriel Ávalos (Independiente)
En Independiente de Avellaneda, Ávalos vive uno de los mejores momentos de su carrera. Sus 9 goles en la temporada lo ubican entre los más efectivos. Aporta experiencia, juego de área y liderazgo, atributos que suelen pesar en decisiones finales de convocatorias.
Robert Morales (Pumas)
El presente de Morales en Pumas UNAM también es contundente: 9 goles en el año y protagonismo en el ataque. Su potencia, capacidad de definición y continuidad lo devuelven al centro de la escena tras etapas irregulares.
Una pelea sin tregua
La competencia no es solo estadística, sino también táctica. El entrenador albirrojo dispone de variantes con características distintas: desde el “9” de área (Bareiro, Ávalos) hasta delanteros más dinámicos (Pitta, Morales) o híbridos con recursos técnicos (Arce).
Sin embargo, el escenario es claro: cinco nombres para, probablemente, dos lugares en la lista final mundialista. Esa ecuación convierte cada fin de semana en una evaluación constante. Un gol más, una racha positiva o incluso una sequía pueden inclinar la balanza.
De hecho, informes recientes destacan que algunos de estos delanteros incluso superan en rendimiento a otros competidores directos dentro del universo ofensivo paraguayo, lo que aumenta la presión interna por sostener el nivel.
En este tipo de disputas, los números son fundamentales, pero no definitivos. Influyen también la adaptación al sistema, la química con los compañeros y el rendimiento en la selección. La historia reciente demuestra que no siempre los goleadores de clubes replican ese impacto en el combinado nacional.
Por eso, la carrera hacia la Copa Mundial de la FIFA 2026 no será lineal. Lo que hoy parece una ventaja puede diluirse en cuestión de semanas.
Paraguay tiene, por primera vez en mucho tiempo, una competencia real y sostenida en la delantera. Cinco atacantes en gran momento, cinco historias que empujan hacia un mismo objetivo y un desafío complejo para el cuerpo técnico: elegir.
Mientras tanto, la puja sigue abierta. Cada gol en Brasil, Argentina o México no solo suma para sus clubes, sino que también escribe un nuevo capítulo en una carrera que promete llegar al límite… justo cuando haya que dar la lista definitiva.