La histórica clasificación de la Albirroja a los octavos de final de la Copa del Mundo sigue generando impacto en el mercado internacional y, esta vez, el protagonista es el arquero compatriota Orlando Gill.
Tras convertirse en uno de los héroes indiscutibles de la noche en la que Paraguay eliminó a Alemania por penales —gracias a sus tapadas y su enorme solvencia bajo los tres palos—, el portero de 24 años se metió de lleno en la agenda de los clubes más importantes del continente.
Uno de los más interesados en asegurar sus servicios es Pumas de la UNAM del fútbol mexicano. El conjunto felino está buscando un reemplazo de garantías ante la alta probabilidad de que su actual arquero estrella, el costarricense Keylor Navas, decida armar las maletas para regresar al fútbol europeo (donde ya suena para el Ferencváros de Hungría).
Gill, cuyos derechos pertenecen actualmente a San Lorenzo de Almagro en la Argentina, vio dispararse su valor comercial tras sus descollantes actuaciones en la cita ecuménica. Según trascendió desde el norte de nuestro continente, el traspaso del arquero compatriota rondaría los 7 millones de dólares.
Esta millonaria cifra refleja no solo el excelente presente de Gill, sino también la proyección a largo plazo que ven los directivos de Pumas en él, considerándolo una apuesta segura para adueñarse del arco universitario durante los próximos años.