Fútbol Internacional

Antología de frases de deportistas que desataron polémica y humor

Imperdible repaso de las frases más estruendosas de los deportistas, que en su momento desataron todo tipo de comentario.

Los periodistas esperaban con expectación el paso de los jugadores del Internacional y, especialmente, la oportunidad para hablar con el goleador Claudiomiro, quien siempre sorprendía a sus interlocutores con una frase de efecto, muchas veces disparatada.

El avión de Varig había aterrizado aquel mediodía de calor infernal de junio de 1972 en la ciudad amazónica de Belém, la capital del estado brasileño de Pará.

Recién había cumplido 22 años Claudiomiro Estrais Ferreira, el hombre que falleció hace 574 días, el 24 de agosto de 2018, quien ya era una figura mediática del torneo brasileño. Y aún en la selvática ciudad de Belém, su presencia no resultaba indiferente.

"Tengo el máximo orgullo de jugar en la tierra donde Cristo nació", exclamó ante los micrófonos.

Los periodistas tardaron algunos minutos en reponerse del impacto que les produjo Claudiomiro, quien por esa y otras reflexiones fue conocido como 'el Pensador'.

Confusiones geográficas tiene cualquiera. Que lo diga el excentrocampista inglés Mark Drapper, quien no contento con su buen panorama en el Aston Villa, club en el que jugó de 1995 a 2000, un día confesó públicamente cuál era su más caro deseo.

“Me gustaría jugar en un equipo italiano. Como el Barcelona", dijo. Ningún club del Calcio, ni el Barcelona, dieron bola a 'Mark', pero a cambio en ese 2000 el destino le dio una fugaz experiencia en España con el Rayo Vallecano.

Confundir una cosa con otra no es algo grave. Bueno, no siempre, y depende del tono usado.

El gigante estadounidense de 2,26 metros Charles Goodrich, conocido en el mundillo de la NBA como 'Chuck', solía sorprender tanto por los inestables contratos que firmaba como por sus declaraciones, digamos, un tanto atropelladas.

El exjugador de los los Rockets de Hoston y los Pistons de Detroit se enorgullecía de ser un hombre de familia, y no perdía oportunidad de reflejarlo en sus entrevistas.

"Mi hermana está esperando un niño y aun no sé si voy a ser tío o tía", soltó el pívot ante las miradas confusas y algunas risas socarronas de los periodistas.

Despistes también solía tener su compatriota Brandon Armstrong, un base que militó entre 2001 y 2004 en los Nets de New Jersey.

Hablar de sus recurrentes lesiones musculares era un problema. Un día encendió las alarmas al confesar sin consuelo: "No sé en qué pierna sufro la tendinitis. El médico no me lo ha dicho aún".

Certezas, por contra, tuvo durante su carrera en la década de los años 70 del siglo pasado el creativo Juan Francisco Muhlethaler.

El exjugador del Wanderers solía destacar por su derroche físico, tanto que por los cálculos de hoy no era raro que en cada partido corriera una media de 15 kilómetros.

Un día un periodista elogió así su desempeño: "Lo felicito, fue impresionante lo de usted durante todo el partido, parecía que tenía tres pulmones...". Humilde, Muhlethaler, que hoy tiene 65 años, respondió: "Gracias, pero tengo uno, como todo el mundo".

Sin rubor algunos deportistas han reconocido limitaciones serias.

En la década de los años 90 del siglo pasado el delantero brasileño Francisco Ernandi Lima da Silva, más conocido como 'Mirandinha', era una de las figuras del poderoso Corinthians gracias a los goles que solía marcar a pura velocidad.

No obstante, solía recibir críticas por su egoísmo en jugadas en que sus compañeros podían estar en mejor posición para marcar. "Lo que pasa -dijo un día a modo de disculpa- es que cuando corro no puedo pensar".

El exbaloncestista Charles Edward Shackleford, versátil como ala y pívot, también sorprendió por el dominio de los dos perfiles durante las seis temporadas que jugó en la NBA para los Nets, los Timberwolves y los Hornets.

"Puedo tirar tanto con la derecha como con la izquierda, soy anfibio", reveló un día el fenómeno.

Fuente: Agencia EFE

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