Opiniones

La frustración es el presente y el desánimo una realidad

Cumplidas las fechas de las clasificatorias, la Selección está en alerta roja, lo que determinó que la APF prescindiera de Eduardo Berizzo y su cuerpo técnico.

Arturo Rubin Por Arturo Rubin

El duro castigo en La Paz fue la rúbrica de la malísima producción, tras la paupérrima derrota en Santiago y el papelón en la altura. Ya no había más razones para sostener al orientador Eduardo Berizzo, que días antes manifestó públicamente que no había cláusula de rescisión de contrato y que se sometería al máximo organismo de nuestro fútbol.

El sombrío panorama deja en evidencia que hoy la escuadra nacional está más fuera que adentro del Mundial de Qatar salvo que obre un milagro y pueda “resucitar” en los encuentros ante Chile el 11 de noviembre en Sajonia y el 16 ante Colombia en Barranquilla.

La muestra de la Selección genera un pesimismo donde no todo cae en la responsabilidad del DT argentino, sino es compartida por el propio plantel.

Muy pocos se salvan de la deficiencia y entre ellos Antony Silva, que aunque fue vapuleado ante Bolivia, en los anteriores demostró seguridad y personalidad.

Ahora se entra en las especulaciones de quién asumirá el cargo en la conducción. Se tiran nombres, la dirigencia en silencio y a esperar, no queda otra, aunque es probable esta semana se tenga el nuevo entrenador. El designado tomará un hierro caliente que puede durar poco o conseguir cambiar radicalmente la situación. Difícil por donde se lo mire y más aún por el denso ambiente que reina por estar en el octavo puesto.

A la Albirroja le quedan seis partidos, los mencionados para el próximo mes y los del enero y febrero ante Uruguay y Brasil respectivamente (ante los charrúas en casa). Para marzo las confrontaciones ante Ecuador y Perú, el cierre en el estadio Nacional de Lima. La agenda puede deparar una eliminación anticipada o una tenaz lucha donde podría ser el propio repechaje. La frustración es el presente y el desánimo es una realidad que podría derivar en la tercera ausencia consecutiva en una Copa del Mundo.

Enredada puja

A excepción de Brasil y Argentina, el resto lucha denodadamente por las dos siguientes plazas directas. Ecuador está tercero, con un punto de ventaja sobre Colombia y Uruguay, y aguardando consolidar su ubicación cuando enfrente a Venezuela y Chile. Pese a las duras críticas Alfaro resistió a las mismas, chocó verbalmente con la prensa cuando hizo falta y se llevó un punto de Barranquilla que lo hace marcar la diferencia.

En cuanto a los colombianos, suman de a uno, y por diferencia de gol están por encima de Uruguay, que atraviesa una situación crítica y ayer el Maestro Tabárez dejó la dirección técnica por los duros cuestionamientos. Estuvo 15 años al frente de la Celeste. Se hacía insostenible su continuidad. El principal candidato a reemplazarlo es Diego Aguirre, actual técnico del Inter de Porto Alegre.

Sus rivales directos, incluyendo Paraguay, ambicionan una derrota en su casa frente a Argentina y que no consiga punto alguno en el Olímpico de La Paz, en juegos a disputarse el próximo mes. Uruguay se vino abajo y sus perspectivas desembocaron en una desesperanza no disimulada.

Salto y castigo

Los trasandinos lograron seis puntos de nueve, en un clima que no le fue nada propicio en especial porque arrancaron el combo con un traspié ante Perú en Lima. Luego de un sacudón y poca tolerancia hacia el mismo orientador por parte de su afición, logró un giro estratégico alcanzando dos victorias consecutivas que lo posiciona sexto por encima de Bolivia y Paraguay.

Justamente verá nuevamente a la nuestra al que venciera 2-0 de local el próximo 11 de noviembre y que al decir de su gente harán un doblete en carácter de visitante. Lasarte, el técnico uruguayo resumió esta rehabilitación expresando; “Sigue siendo difícil, pero lo miramos con otros ojos”.

Independientemente a lo futbolístico, la FIFA se hizo sentir con una fuerte suma a la Federación chilena por los comportamientos discriminatorios en el cotejo ante Brasil en el Monumental el 2 de julio. La resolución señala reducción del aforo, inhabilitación de las tribunas detrás de los arcos, una multa de 45 mil francos suizos, aproximadamente 48.000 dólares y una advertencia que de repetirse podría ser una sanción mucho más alta.

Se cierra el año

La cartelera anuncia: Brasil – Colombia, Ecuador – Venezuela, Uruguay – Argentina, Perú – Bolivia y Paraguay – Chile, asignados para el 11 de noviembre.

Luego, para el 16 el fixture señala: Bolivia – Uruguay, Argentina – Brasil, Chile – Ecuador, Venezuela – Perú y Colombia – Paraguay.

Quedarán solamente cuatro compromisos a cada una para cerrarse el operativo clasificatorio que como lo hemos apuntado más arriba, Brasil ya clasificado tendrá como compañero inmediato a la Argentina que viene bien.

La otra cara la dan bolivianos y venezolanos que con menos chances que los demás siguen dando pelea, a la que se puede incluir el mismo Perú, de un bajón pronunciado.

Se aguarda

Es probable que en poco tiempo la FIFA determine si habrá continuidad de Brasil – Argentina, suspendido a los cinco minutos en Río de Janeiro, que derivó en un escándalo por la interrupción de las autoridades en propio campo de juego, debido a la falta de papeles del protocolo sanitario de la visita, esto como consecuencia que la vigilancia de la salud brasileña consideró que cuatro jugadores argentinos no cumplieron la cuarentena exigida.

La Conmebol afirmó que lo ideal sería que concluya el clásico sudamericano, aclarando que no está en sus manos la determinación puesto que es un certamen de la máxima organización del fútbol mundial.

Fuente: Edición Impresa - Última Hora

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