Los 8 puntos del equipo rojiblanco colombiano le aseguraron el tercer puesto en tanto que las dos plazas para los octavos de final de la Libertadores quedaron en poder de Corinthians (11) y Platense (10).
Peñarol, consciente de que dependía de si mismos para pelear por el pase a la repesca por un cupo en los octavos de final de la Copa Sudamericana, comenzó con presión a fondo.
Sin embargo, el equipo Cardenal inclinó la balanza y desbarató los planes del entrenador Diego Aguirre en el minuto 13.
Nahuel Bustos consiguió esquivar hasta tres jugadores aurinegros después de recuperar un balón cercano a medio campo y sirvió un balón para el remate final de Alexis Zapata.
“Esto recién empezó, no perdemos el control, vamos a presionar más arriba”, dijo el técnico de Peñarol durante la pausa de hidratación, pero los locales fueron incapaces de concretar ninguna jugada y tan solo podían probar suerte desde lejos.
Durante la segunda parte Peñarol se fue diluyendo. Pese a monopolizar el control del balón durante todo el segundo tiempo, el conjunto uruguayo careció de ideas y fue incapaz de inquietar a un rival que se plantó con orden y esperó paciente en su propio campo.
La última oportunidad para rescatar un punto llegó en el minuto 88, momento en el que Lucas Ferreira habilitó de cabeza a Jesús Trindade; el centrocampista conectó un remate con dirección al arco, pero la madera repelió el esférico y sepultó las esperanzas de los locales.
A pesar de que Independiente Santa Fe logró vencer a Peñarol a domicilio y llevarse los tres puntos hacia Bogotá, el triunfo en Sao Paulo por 0-2 de Platense sobre Corinthians diluyó sus opciones en la Copa Libertadores en favor de los argentinos.