En ese momento del partido, el 0-0 refleja un trámite bastante cerrado. Qué situación rara, pero pasa más seguido de lo que parece. San Lorenzo se atragantó con el gritó sagrado, Iván Torres lo celebró, pero el VAR terminó confirmando la anulación, así que el marcador sigue 0-0.
Ese tipo de decisiones suele enfriar el envión del equipo que marcó y reacomodar al rival, en este caso Sportivo Luqueño, que seguramente aprovechó para ordenarse otra vez.
Se espera un segundo tiempo muy intenso.