Cerro Porteño se impuso a Luqueño, prolongando la racha ganadora del entrenador interino Jorge Achucarro, que dirigió su último partido en el triunfo por 3-2, para mantener el ritmo y entregar un equipo ganador en tres juegos consecutivos, al argentino Ariel Holan que tomará el timón.
Un tiempo le bastó al Azulgrana para sacar la diferencia, que por momentos estuvo cómodo en el marcador con buena diferencia, pero sin poder sostenerlo al cierre de la primera etapa, en donde el Chanchón se puso a tiro de empate para generar expectativas en la etapa complementaria.
MUY POCO. El empuje y la jerarquía individual marcaron la diferencia en un equipo de Cerro que sigue deambulando a la deriva, en lo que va del año, con cambios de conducción y fijando las esperanzas en Holan, antes del inicio de la competición internacional.
En la segunda mitad, a pesar de la ventaja numérica, el Ciclón sufrió más, demostrando que no encuentra un rumbo para elevar el nivel colectivo, ante un irresoluto equipo auriazul que arrastra males de temporadas anteriores, sin poder dar un giro en positivo con respecto a su rendimiento, por lo que su situación se complica cada vez más con relación al promedio.