Fútbol Internacional

Ceferin, de desconocido a indiscutible

El esloveno Aleksander Ceferin, reelegido este jueves en Roma para iniciar su segundo mandato hasta 2023, ha pasado en poco más de dos años de ser casi un perfecto desconocido a un presidente indiscutible, respaldado por aclamación de las 55 asociaciones que forman la UEFA.

Su única candidatura y el sí sin fisuras del Congreso ha refrendado su labor en un cargo al que llegó en septiembre de 2016, con el difícil papel de sustituir al triple Balón de Oro Michel Platini y el complicado momento en el que el escándalo de corrupción de la FIFA sumió también a la UEFA.

Desde entonces hasta ahora ha tratado de "crear el equilibrio perfecto", el lema con el que se ganó la confianza del fútbol europeo aquel 14 de septiembre cuando derrotó en las urnas al holandés Michel Van Praag por 42 votos a 13.

Fue en el Congreso de Atenas, al que llegó con un lustro de experiencia como presidente de la Federación Eslovena para salir como séptimo presidente de una organización que está a punto de cumplir 65 años este junio.

En su primer mandato ha puesto en marcha reformas para mejorar el gobierno y la transparencia de la UEFA y sus federaciones; ha limitado a tres los mandatos presidenciales; ha defendido el juego limpio financiero y ha vivido la victoria de Alemania sobre Turquía para organizar la Eurocopa 2024.

La puesta en marcha del VAR dentro de unos días en la Liga de Campeones, pese a las dudas de hace meses, y la creación de una tercera competición de clubes desde 2021 también quedarán ya como su legado.

Firme, decidido y valiente, Ceferin no ha dudado en contestar a la FIFA para reprochar sus proyectos de nuevas competiciones.

"El dinero no manda. El fútbol no está en venta y el modelo europeo de deporte debe respetarse. No puedo aceptar que algunas personas que están cegadas por la búsqueda de beneficios estén considerando vender el alma de los torneos de fútbol a fondos privados nebulosos".

De esta forma cuestionó ante el Consejo de Ministros de Deportes en la Unión Europea el pasado mayo la posible actuación de la FIFA ante la oferta recibida de un fondo de inversión para crear nuevas competiciones como la Liga Global de Naciones por valor de unos 25.000 millones de dólares.

Nacido en Grosuplje (1967), unos veinte kilómetros al sudeste de Liubliana, y con un currículum que incluye las palabras futbolista y abogado de profesión, Ceferin entró en Nyon con fama de competente e íntegro, sobre todo por prolongar la tradición paterna de defender sin coste a víctimas sin recursos de violaciones de los derechos humanos.

En 2006 representó a la familia gitana Strojan, que fue expulsada de su localidad de origen en Eslovenia por presiones de los vecinos, hecho que supuso entonces todo un escándalo político por la actitud de las autoridades.

Al margen de su papel como centrocampista hace años y los partidos de fútbol sala que juega con amigos de vez en cuando, su inmersión en la dirección del fútbol se produjo en 2005 cuando se incorporó a la directiva del KMN Svea Lesna Litija de fútbol sala.

Le gusta hablar de fútbol y se remonta a la final entre Argentina y Holanda en el Mundial de 1978 para echar mano de sus primeros recuerdos. Cuando llegó a la UEFA le preguntaron por sus goles favoritos y citó la volea de Van Basten en la final de la Eurocopa de 1988 y el tanto de Zinedine Zidane en la de la Liga de Campeones 2002 en Glasgow.

Cuando la pregunta fue por su jugador preferido el nombre que dio fue el del brasileño Ronaldo, pero en su equipo ha contado con el portugués Luis Figo como consejero de fútbol.

Fuente: Agencia EFE

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