Sergio Aquino, fue el encargado de dirigir a Libertad en la derrota 4-1 ante Independiente del Valle, y en rueda prensa realizó un balance autocrítico tras la nueva caída y eliminación en la fase de grupos de la Copa Libertadores, reconociendo que el equipo no estuvo a la altura de las exigencias internacionales y que deberá replantearse de cara al próximo semestre.
“Todavía no pudimos ganar un partido en la Copa”, admitió el DT, dejando en evidencia la principal deuda del conjunto gumarelo en el certamen. En ese sentido, explicó que el proceso de renovación del plantel influyó en el rendimiento: “Hay un recambio muy importante dentro del plantel, hay muchos chicos con gente de jerarquía. No nos alcanzó”, expresó el estratega que se encarga de dirigir al Guma en los torneos Conmebol.
Sobre el análisis puntual del encuentro, Aquino valoró lo hecho por el rival y reconoció la falta de eficacia de su equipo: “Felicitar al rival, aprovecharon bien la oportunidad que tuvieron. Nosotros no pudimos concretar y yo creo que es mérito del rival”. Además, restó excusas a factores externos como la altura: “El clima y lo de la altura ya sabíamos”, señaló.
Pese al resultado, el entrenador destacó la actitud del equipo durante el compromiso, aunque reconoció falencias en detalles clave que terminaron marcando la diferencia. “Hubo mucho déficit en los detalles: pelotas paradas, atención, concentración”, dijo.
De cara a lo que resta, Aquino dejó en claro que el objetivo es cerrar de la mejor manera la participación y enfocarse en el futuro inmediato: “Trataremos de encarar con las seriedades de siempre y terminar bien tanto en el torneo local como en la Copa”.
Finalmente, el técnico fue contundente al describir el presente del club: “Es un semestre en el que Libertad no está acostumbrado. Es triste, pero no hay otra que levantarse lo más rápido posible”. En esa línea, aseguró que el plantel ya piensa en lo que viene: “Tenemos un semestre muy bueno por delante para lograr el objetivo en el torneo local y poder jugar el año que viene otra copa internacional”.
Libertad atraviesa así un momento de transición, obligado a corregir errores y recuperar su identidad competitiva tras una campaña muy por debajo de sus expectativas.