El jugador paraguayo Mario Otazú relató en charla con Fútbol a lo Grande (1080 AM) la odisea que tuvo que vivir para salir de Irán, tras la suspensión inmediata de los partidos en la Liga Premier del Golfo Pérsico, en donde estaba defendiendo –junto con sus compatriotas Diego Torres y Maurito Caballero– la camiseta del Chadormalu Sports Club.
“Fue un momento de tensión, yo sabía lo que estaba pasando allá, estaba tranquilo por mi lado, más bien mis familiares tenían más la preocupación porque estaba incomunicado”, expresó el futbolista, ya en nuestro país, tras varios días de peripecia.
Dejó la zona de guerra por vía terrestre, huyendo a la ciudad de Van (Turquía), una puerta de salida al drama. Luego de dos horas de viaje por carretera tomó vuelo a Estambul; en la capital aguardó otras 24 horas hasta encontrar conexiones con Madrid (España), en donde hizo la penúltima escala antes de llegar finalmente a casa.
“Absorbimos todos los gastos, pero nos dijeron que nos iban a reembolsar. La dirigencia se prestó, estuvieron en todo momento con nosotros”, manifestó.
Espera decisión. Mientras se recrudece el conflicto en Oriente Medio, Otazú espera la determinación del club, de la Liga Pro y de la FIFA sobre el campeonato. Sigue teniendo contrato vigente con el Chadormalu, ya que solo firmó un permiso que le permitió dejar territorio persa.
“Nosotros seguimos aguardando la solución para ver si continúa esto o ya termina el campeonato. Yo creo que en estos días se tiene que resolver la situación allá, entonces ya se hace el acuerdo de la rescisión y de los pagos pendientes”, finalizó. Su vínculo, en particular, finaliza en el mes de mayo.