Una investigación periodística del diario argentino Clarín revela una trama de corrupción que pone a Paraguay en el centro de un esquema de presunto lavado de dinero vinculado a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
Según la denuncia, se movilizaron aproximadamente U$S 16 millones a través de una exportadora de aceite con sede en Asunción, Paraguay Logistic Services SA, cuyo propietario es Leopoldo Pablo Perrier Mussis.
Esta empresa habría servido como un “puente” financiero para desviar fondos que originalmente pertenecían a los derechos de televisión y contratos de patrocinio del fútbol argentino, utilizando la estructura legal y financiera paraguaya para ocultar el origen real de las divisas.
EL ESQUEMA. El esquema operativo, según las pruebas presentadas, consistía en la emisión de facturas por servicios inexistentes o sobrevalorados de asesoría y logística de exportación.
El dinero fluía desde cuentas en Buenos Aires hacia la capital paraguaya, donde la aceitera —cuya actividad real es casi nula, según los registros de movimientos de carga— reingresaba los fondos al sistema formal.
Esta “conexión paraguaya” no solo facilitaba la fuga de capitales en medio de los controles cambiarios de Argentina, sino que también aprovechaba la agilidad del sistema bancario local para “limpiar” el dinero antes de que terminara en cuentas offshore en paraísos fiscales.
La exportadora paraguaya, que ya está bajo la lupa de las autoridades judiciales argentinas, podría ser objeto de una investigación formal por parte de la Seprelad (institución que debería haber reportado las operaciones sospechosas) y el Ministerio Público.
Mientras la AFA niega las acusaciones tildándolas de “operación mediática”, los documentos revelan que el rastro del dinero existe y termina cruzando la frontera hacia la economía paraguaya.