09 abr. 2026

El PSG dio una estocada de campeón

El PSG goleó en la ida por 5-2 y saca importante diferencia de cara a la revancha de la próxima semana por Champions.

FBL-EUR-C1-PSG-CHELSEA

Ousmane Dembele celebró con sello propio en la goleada ante Chelsea.

JULIEN DE ROSA/AFP

La fe inquebrantable, el principal atributo del campeón de Europa, volvió a marcar la diferencia para que el París Saint-Germain se llevara una ventaja casi decisiva en la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones ante un Chelsea que le plantó cara pero pecó de falta de contundencia.

Un último cuarto de hora desatado, con un Kvaratskhelia hambriento, acabó por dar al PSG una ventaja excesiva para lo que se había visto en el campo.

Los de Luis Enrique no mostraron su mejor cara, pero se plantarán la próxima semana en Stamford Bridge con una renta jugosa.

El PSG se tomó la revancha del pasado Mundial de Clubes y recuperó algo de optimismo, que le había abandonado en los días previos a este duelo por los malos resultados y las deficiencias en el juego.

El Chelsea no mereció tanto castigo. La cuarta derrota de Liam Rosenior desde su llegada al cargo, tras las tres sufridas contra el Arsenal, fue más dura de lo que dejó su equipo ver en el campo ante un rival de la talla del PSG.

El quinto de la liga inglesa amagó incluso con llevarse un buen resultado del Parque de los Príncipes, pero se desmoronó en el cuarto de hora final, tras un error del meta Jörgensen que dio rienda suelta a la voracidad del campeón.

De tú a tú

Hasta entonces, el partido había sido de tú a tú. La constatación de que a este PSG le faltan los vatios del año pasado, pero mantiene la confianza en el proyecto y que pese a que sus jugadores no están a tope de forma, hay mimbres para construir.

El equipo logró una ventaja decisiva con un tridente totalmente renovado, un desatado Kvaratskhelia que no había sido titular y que logró los dos últimos tantos que dejan los cuartos a tiro de piedra.

PSG no es la pila eléctrica que el año pasado fundía a sus rivales, pero tuvo rachas de juego intenso, fogonazos que trajeron a la memoria el recuerdo de aquel conjunto memorable que convertía los partidos en ciclones y se lo llevó todo por delante hasta alzar la copa.

Pero fueron solo momentos sin continuidad, que dejaron paso a otras fases planas en las que el Chelsea, un conjunto pensado para la verticalidad al más puro estilo inglés le colocó contra las cuerdas y no le castigó más por la mala puntería de sus atacantes.

El área del campeón de Europa era un coladero en el que se mascaba el peligro, con Hakimi y Nuno Mendes lanzados a la ofensiva y dejando huecos en su retaguardia por los que se colaron Neto y Palmer.

El equipo de Luis Enrique añora demasiado a Fabián Ruiz y el centro del campo fue un campo de batalla en el que Caicedo y Enzo Fernández supieron contrarrestar el dominio francés.

El primer cuarto de hora fue parisiense. Una parada de Jörgensen, el gol de Barcola y un trallazo al palo de Dembélé llevaron la esperanza a la grada.

El ex atacante del Lyon aprovechó en el 10 una buena cesión de cabeza de Joao Neves para conseguir de media bolea su primer tanto en esta Liga de Campeones y encadenar un tercer partido consecutivo marcando.

Cinco más tarde Dembélé hizo temblar el palo inglés y ahí se apagó el impulso francés.

Avisó Neto en el 17, pero fue el Malo Gusto quien en el 28 consiguió el empate en un mal repliegue defensivo del PSG, que durante todo el primer tiempo había mostrado las debilidades de su zaga.

Las mismas que en el 37 obligaron a Safonov a mostrar su talento tras una buena combinación del Chelsea que remató Palmer solo desde dentro del área.

El rechace del meta ruso originó el contragolpe francés, lanzado por Doué y que dejó a Dembélé en posición favorable, cara a cara con el defensa Fofana, que en su intento de despejar desvió algo el balón para descolocar a su portero y permitir al Balón de Oro conseguir su segundo tanto en la competición esta temporada.

Pese a la ventaja en el marcador, el PSG siguió sin atar el control del partido, con un Chelsea que supo hacer temblar al campeón. La intensidad del juego de los ingleses ponía en aprietos al equipo de Luis Enrique, como demostró en el 57 Neto robando un balón en el área y sirviendo para que Enzo Fernández consiguiera el empate.

Fue la fe la que volvió al rescate de los de Luis Enrique. El Chelesa jugaba con fuego en cada salida del balón y Jörgensen acabó por cometer un error fatal, dejando el balón a Barcola que sirvió para que Vitinha dibujara una hermosa vaselina que devolvía la algarabía al Parque de los Príncipes.

Luego llevó el festival de Kvaratskhelia, que tomó el puesto de Doué y que consiguió dos tantos que se antojan decisivos para encarar la vuelta en Londres.

- Ficha técnica:

5- París SG: Safonov; Hakimi, Marquinhos, Pacho, Mendes; Zaïre-Emery (Lucas Hernandez, m.78), Vitinha, Joao Neves; Doué (Kvaratskhelia, m.62), Dembélé (Lee, m.69), Barcola (Mayulu, m.78)

2- Chelsea: Jörgensen; Malo Gusto (Garnacho, m.88), Fofana, Cholobah, Cucurella; James, Caicedo; Palmer (Lavia, m.83), Fernández, Neto; Joao Pedro (Delap, m.83)

Goles: 1-0, m.10: Barcola; 1-1, m.28: Gusto; 2-1, m.40: Dembélé; 2-2, m.57: Fernández; 3-2, m.74: Vitinha; 4-2, m.86: Kvaratskhelia; 5-2, m.94: Kvaratskhelia

Árbitro: Alejandro Hernández (ESP), amonestó a Kvaratskhelia

Incidencias: Partido de ida de los octavos de final de la Liga de Campeones disputado en el Parque de los Príncipes de París ante unos 47.000 espectadores. EFE

Más contenido de esta sección
El Liverpool pagó su conformismo, por pensar más en la Champions que en esta Premier, y se dejó la victoria en el noventa contra un Tottenham que suma su primer punto en la era Igor Tudor.
El día en que los socios del Barcelona estaban llamados a las urnas para votar a quien será su presidente los próximos cinco años, Raphinha y Joao Cancelo lideraron una goleada ante Sevilla (5-2) para consolidar al conjunto azulgrana una jornada más en el liderato.
El Nottingham Forest se tuvo que conformar este domingo con un empate a cero en casa contra el Fulham, pero ese resultado le permite salir de las posiciones de descenso.
No marcó, pero no le hizo falta para ser el mejor del partido y solidificar su estatus como el mejor futbolista de este equipo. Bruno Fernandes repartió dos asistencias para amargar al Aston Villa de Unai Emer y acercar al Manchester United a la Champions League.
La Finalissima, el duelo entre los campeones de Europa y América que tendrían que haber disputado España y Argentina en Lusail (Catar) el próximo 27 de marzo, ha sido cancelada al no haber acuerdo entre la UEFA y las Federaciones de España y Argentina sobre la fecha del partido y la sede.
El Real Madrid se impuso al Elche (4-1), sin apuros y sin forzar la máquina, con nueve lesionados y cinco jugadores del filial con presencia en el campo, para meter presión al Barcelona en el pulso por la Liga.