El intenso festejo del Botafogo fue interrumpido este domingo por el paraguayo Roberto Fernández, que no encontró mejor momento para pedir matrimonio a su novia y madre de su hija, Silvia Santander.
Hincado de rodillas y con un ramo de flores, Gatito puso más emoción a la celebración del Fogão en el estadio Nilton Santos de Río de Janeiro para cuya escena se prestaron sus compañeros de equipo y una hinchada exultante.
El ex Cerro Porteño no pudo jugar en la campaña por una lesión grave en la rodilla, que lo alejó por todo un año. Sin embargo ya se encuentra recuperado y se preparará para defender el arco en la Serie A, ya que estaría renovando su contrato con el elenco albinegro.
El Botafogo, uno de los clubes más tradicionales de Brasil, ya se había coronado el domingo pasado como campeón de la segunda división de la Liga Brasileña, pero la celebración se dio ayer en su estadio luego del partido contra Guaraní, que terminó igualado a dos tantos.
Esta es la segunda vez que el club carioca gana la Serie B tras alcanzar el título en 2015.