14 jul 2026

¿Quién es Irankunda, el refugiado que ha hecho historia con Australia en el Mundial?

Cuando Nestory Irankunda golpeó el balón con la diestra y lo envió al fondo de la red turca en Vancouver (Canadá), no solo abrió el camino de la sorprendente victoria de Australia en su primer partido del Mundial, sino que culminó un viaje que comenzó hace veinte años en un campo de refugiados de Tanzania.

Australia v T�rkiye: Group D - FIFA World Cup 2026

Nestory Irankunda es una de las figuras de Australia.

Foto: AFP

El tanto llegó en el minuto 26 del encuentro que enfrentaba a los ‘Socceroos’ con una Turquía que partía como favorita en el debut mundialista de ambas selecciones. Los hombres de Vincenzo Montella habían monopolizado la posesión y generado las ocasiones más claras, pero Australia resistió con orden y disciplina.

Entonces Irankunda aprovechó un rápido contragolpe, dejó atrás a dos defensores y definió con precisión ante el guardameta Ugurcan Çakir para adelantar a Australia. Más tarde, Connor Metcalfe sentenció el partido con el definitivo 2-0 y certificó una de las primeras sorpresas del torneo.

Para Irankunda, sin embargo, el gol significó mucho más que una victoria. Con apenas 20 años se convirtió en el goleador más joven de Australia en una Copa del Mundo y en el primer futbolista nacido fuera del país en marcar para los ‘Socceroos’ en un Mundial.

De un campo de refugiados a Australia

La historia de Irankunda comenzó lejos de los grandes estadios. Nació el 9 de febrero de 2006 en Kigoma, una región del oeste de Tanzania situada cerca de la frontera con Burundi y que durante años acogió a miles de refugiados procedentes de los conflictos de la región de los Grandes Lagos africanos.

Sus padres habían huido de Burundi durante la guerra civil que sacudió el país entre 1993 y 2005 y encontraron refugio en Tanzania. Fue allí donde nació Irankunda, en un contexto marcado por el desplazamiento y la incertidumbre, antes de que la familia encontrara una nueva oportunidad al otro lado del mundo.

Siendo todavía un bebé, emigró junto a sus padres a Australia en busca de estabilidad y oportunidades. La familia se instaló primero en Perth, en la costa occidental australiana, antes de trasladarse a Adelaida, en el sur del país.

En esa ciudad, el fútbol se convirtió en una herramienta de integración y en el punto de partida de una carrera que acabaría llevándolo hasta la élite internacional.

El salto a Europa

Formado en clubes juveniles del sur australiano, destacó desde muy joven por una combinación de velocidad, potencia física y capacidad para desequilibrar partidos. Su progresión llamó pronto la atención de Adelaide United, donde irrumpió como una de las mayores promesas de la A-League y empezó a atraer el interés de clubes europeos.

Tras marcar 16 goles y repartir ocho asistencias con el conjunto de Adelaida, el Bayern Múnich apostó por él en 2024 en una de las operaciones más importantes protagonizadas por un futbolista procedente del campeonato australiano.

El salto a Europa, sin embargo, no fue sencillo. Entre el filial bávaro y una cesión al Grasshopper suizo, los minutos fueron escasos. Con el Mundial de 2026 cada vez más cerca y consciente de que necesitaba continuidad para mantenerse en los planes de la selección australiana, tomó una decisión arriesgada: abandonar Alemania para fichar por el Watford inglés.

En la Championship encontró el protagonismo que buscaba, acumuló experiencia en una competición exigente y convenció al seleccionador australiano, Tony Popovic, de que merecía un lugar en la convocatoria mundialista.

Símbolo de una nueva Australia

Hijo de refugiados africanos y representante de una generación cada vez más diversa, Irankunda encarna el carácter multicultural de un país cuya selección nacional cuenta con ocho futbolistas nacidos fuera de Australia y otra gran mayoría nacidos de padres migrantes.

En la convocatoria mundialista también figuran otros deportistas con historias de refugio, como la del delantero Mohamed Touré, nacido en Guinea en una familia liberiana refugiada, y el veterano Awer Mabil, nacido en un campo de refugiados de Kenia tras la huida de sus padres de Sudán del Sur.

Admirador declarado de Tim Cahill y Lionel Messi, Irankunda suele celebrar algunos de sus goles inspirado por Michael Jackson. Pero tras marcar ante Turquía eligió un homenaje diferente. Corrió hacia el córner y golpeó el banderín reproduciendo la icónica celebración de Cahill, considerado por muchos el mejor futbolista australiano de todos los tiempos.

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