La FIFA admitió este sábado que está al tanto de las previsiones meteorológicas que podrían afectar a Filadelfia, la sede del duelo entre Paraguay y Francia, que se jugará desde las 18:00, por los octavos de final de la Copa del Mundo.
El máximo organismo del fútbol mundial aseguró que hay un “alto riesgo” de que no se cumpla con el horario de inicio del lance, debido al desarrollo de tormentas que ya provocó la suspensión del entrenamiento de Argentina en la ciudad de Miami.
Además, las tormentas eléctricas provocan retrasos importantes en los compromisos cuando se activan los protocolos de seguridad. La organización acata la decisión de los Estados en aguardar al menos 30 minutos después de haberse escuchado el último trueno o visto el último relámpago.
Justamente, Gustavo Alfaro fue consultado ayer acerca del encuentro que la Albirroja sostendrá este sábado frente a los galos. Para ello, el argentino se valió de un curioso paralelismo climatológico que guarda relación con sus orígenes.
“Soy un hombre de campo. Cuando, en Rafaela, venía una tormenta eléctrica, te resguardabas donde sea porque no tenía pararrayos”, comenzó diciendo, Posteriormente, agregó que “Francia es una tormenta eléctrica y esos rayos que salen de cualquier parte van dirigidos al centro del arco”.
SENSACIÓN TÉRMICA. Cabe resaltar que una gran parte de Estados Unidos soporta un calor sofocante que podría batir récords y afectará tanto al Mundial de fútbol como a las celebraciones del 250 aniversario del país.
Se pronostica una máxima de 37°C para el juego entre Paraguay y Francia en Filadelfia, que podría elevar a 42 la sensación térmica. El encuentro se jugará en un estadio al aire libre, a diferencia de otras sedes del Mundial que están climatizadas.
Esta edición del Mundial exige que los jugadores hagan una “pausa de hidratación” de tres minutos en cada mitad del partido. Con las altas temperaturas, esas pausas serán muy necesarias.