Por Robert Figueredo - Corresponsal en Caaguazú
La Joya, como se le conoce a Julio Enciso, llegó a la ciudad en un helicóptero que aterrizó en el Polideportivo Municipal, donde se lo aguardaba con ansias de poder estrechar la mano del máximo ídolo de la ciudad que lo vio nacer y dar sus primeros pasos en la actividad deportiva.
Tras su arribo, el atacante de Racing de Estrasburgo de Francia fue recibido por las autoridades políticas de la ciudad que lo entregaron la llave de la ciudad en señal de admiración y orgullo.
Los niños se emocionaron tanto que varios dejaron escapar el llanto al ver caminar entre ellos a alguien que no hace muchos años desparramaba talento en las canchitas de barrio de Caaguazú. Todo fue significativo y muy emotivo.
Julio Enciso no ahorró calificativos para resaltar lo orgulloso que se siente de ser caaguaceño. “Tengo tatuado donde nací para no dudar de mis orígenes” dijo en una parte de su mensaje.
Instó a no perder la fe de llegar al objetivo que cada uno de los niños y jóvenes tienen en la vida. “Con trabajo, dedicación y disciplina se llega a la meta, recuerden que todo es posible”, señaló finalmente.
El jugador de 22 años de edad, que es pretendido por varios equipos de Europa, entre ellos el Galatasary, hizo su primer gol con la Albirroja en la Copa del Mundo. Fue en el partido contra Alemania, por los dieciseisavos de final, que el equipo nacional terminó ganando en la tanda de los penales.