El nombre de Roque Santa Cruz volvió a resonar con fuerza en Alemania. Esta vez no fue por un gol ni por una conquista internacional, sino por un emotivo homenaje realizado por el Bayern Múnich en el imponente Allianz Arena, escenario donde el delantero paraguayo dejó una huella imborrable.
Ante miles de aficionados, el histórico atacante recibió el reconocimiento de uno de los clubes más grandes del mundo, que recordó su exitosa etapa vistiendo la camiseta bávara, y particularmente con aquel equipo que supo coronar la Champions League 2000/01. La ovación del público reflejó el cariño intacto hacia un futbolista que conquistó títulos, marcó goles importantes y se ganó el respeto del fútbol europeo con talento, disciplina y humildad.
Roque fue protagonista de una generación dorada del Bayern y se convirtió en uno de los paraguayos más exitosos en el exterior. Su paso por Alemania trascendió lo deportivo, construyendo un legado que aún permanece vivo entre los aficionados muniqueses, quienes no olvidan sus actuaciones decisivas y su compromiso dentro y fuera de la cancha.
El homenaje en el Allianz Arena representa un reconocimiento a toda una carrera. A sus 44 años, Santa Cruz sigue despertando admiración internacional y dejando en alto el nombre de Paraguay. Porque las leyendas no se retiran del corazón de la gente, y Alemania volvió a demostrar que Roque es eterno.
La Orejona
Roque formó parte de aquel plantel que ganó la Copa de Campeones (Champions League 2000/01). Justamente los integrantes del gran plantel ingresaron al campo de juego junto a la Orejona y fueron ovacionados por la afición depostiva.
Santa Cruz fue parte del equipo principal en 6 partidos durante aquella campaña; disputó los cuartos de final ante Manchester United y los juegos de semifinales ante el Real Madrid.