Ni Bélgica ni Senegal figuran entre las favoritas al Mundial 2026, no es su exigencia ni su presión; mientras una anhela tiempos mejores, otra aún reivindica la legalidad de su triunfo en la final de la Copa África y ambas se enfrentan en Seattle, desde las 17:00, para aprovechar una ocasión evidente para llevar su ambición más allá en el torneo.
Bélgica fue primera de su grupo, pero ni su apabullante victoria final por 1-5 contra la débil Nueva Zelanda ni tal posición de líder disimulan los vaivenes con los que se ha movido en el torneo, al filo de la caída hasta que se midió al equipo más endeble de su cuarteto, cuando sí demostró esa superioridad que pusieron en duda tanto Egipto como Irán, con sendos empates en la competencia.
Senegal llegó como tercera del grupo que compartía con Francia, que la ganó por 3–1, y Noruega, que se impuso por 3-2. Su goleada a Irak (5-0) la reservó un sitio entre los ocho mejores terceros y en dieciseisavos de final.