Fútbol Internacional

Sol de América y una fiesta completa en Villa Elisa

Pablo Zeballos guío la comparsa azul en otra noche de ensueño, y Sol de América hizo vibrar a la multitud presente en Villa Elisa. 2-0 el resultado que invita a soñar a los Dragones en Copa Sudamericana.

De entrada, en el Luis Alfonso Giagni, el conjunto dirigido por el abogado Héctor Marecos planteó un partido sumamente inteligente. Sin el balón en su poder, el DIM sufrió de sobremanera y cayó pérdido en el baile.

Tras reiteradas aproximaciones, Pablo Zeballos abriría la cuenta a favor de los suyos a los 21'. Un tanto que encendería la fiesta danzarina en Villa Elisa.

En complicidad con Martín Giménez, el 10 capitalizó una jugada preparada de tiro libre, y por fuera de la barrera envió el esférico al costado del poste izquierdo del portero González, quien sin capacidad de reacción quedó clavado en su posición inicial.

Por su parte, "El Poderoso de la Montaña" padeció la ausencia de German Cano, su principal figura, y en frente encontró encendido a un equipo entregado al compromiso de dejar la victoria en casa. En la primera etapa, los colombianos prácticamente no llamaron la atención de Gerardo Ortíz, salvo por algún que otro intento al que el de los guantes respondió de manera impecable.   

La etapa complementaria no se mostró muy diferente, al menos en el inicio. Por lo que cuando el reloj marcaba los 50', Zeballos ampliaría la cuenta, logrando la segunda alegría de su actuación personal y la algarabía de las más 8.000 almas presentes en la tribunas del coqueto estadio.

Tras conexión magistral con Ernesto "Pinti" Álvarez, el capitán definiría en solitario casi en el corazón del área rival, dando paso al marcador que se fue cerrando con la mejor perspectiva para el conjunto local que ahora tendrá la misión de optimizar la victoria del estreno en el Atanasio Girardot, el próximo 10 de mayo.

Punto destacado para Aldo Vera, quien en su respectiva función impuso jerarquía, cortándole el circuito a los visitantes y siendo fundamental a la hora de la marca. Así también para Ortíz, que en la agonía de la cita desvió con la mano izquierda un tiro frontal, pared incluida, que pudo haber aguado la velada. Acción que por fuera del rectángulo se celebró cual si fuera otro gol solense.

Dejá tu comentario