El departamento de Itapúa se prepara para vivir una intensa semana, con la disputa del Rally del Paraguay 2026, ya con el arribo de las máquinas y los pilotos, que pugnarán por vencer a la tierra roja, y seguir sumando en la presente temporada del Campeonato Mundial de Rally de la FIA.
Para la segunda edición de la competencia ecuménica que se cumplirá en el país, están previstas 22 pruebas especiales con un recorrido aproximado de 356 kilómetros, con unas 60 tripulaciones, durante cuatro días de competencia.
Este domingo cumplieron los primeros movimientos en pruebas libres los pilotos como Gustavo Saba (Toyota GR Yaris Rally2), Mauricio González (Škoda Fabia RS Rally2), Miguel Franco (Peugeot 208 Rally4) entre otros.
Del plano internacional participaron Yuki Yamamoto (Toyota GR Yaris Rally2) y Marco Bulacia (Toyota GR Yaris Rally2) y la dupla estonia Robert Virves y Jakko Viilo (Škoda Fabia RS Rally2), entre los primeros en cumplir con los test.
Estas pruebas tuvieron lugar en la zona de Carmen del Paraná y han sido la primera de dos jornadas programadas; en ellas no participan los autos de la Clase RC1 (Grupo Rally1).
PROTAGONISTAS. Yuki Yamamoto apuntó tras un primer recorrido: “Hay cambios de agarre, hay esquinas embarradas, pero no sabremos aún cómo sería con una pista más mojada, pero más allá de eso todo muy agradable, con buen ambiente, tanto en el trazado como en la zona de fans”.
Por su parte, el paraguayo Diego Yaluk expuso: “Con ganas de empezar, es muy esperado por todos, hay un gran trabajo de organización y esperemos que sea una gran fiesta”, remarcó.
Los corredores locales buscarán mejorar su desempeño en la segunda edición en un suelo que conocen de memoria. “Trabajamos para probar un poco las máquina, hay un buen día, buena temperatura y de a poco nos metemos en competencia”, destacó.
LA COMPETENCIA. La largada simbólica será el jueves 27 de agosto en el Sambódromo de Encarnación, para luego dar paso a las acciones del viernes 29 al domingo 30, con la conclusión con la ceremonia de premiación.
La tierra colorada será nuevamente el escenario donde pilotos deberán ir al volante, atentos a las notas y el cronómetro. Una superficie que puede ser rápida y suave en la primera pasada, pero que cambia rápidamente, genera huellas profundas y modifica el agarre.