A la Selección Paraguaya se le pidió un cambio radical de actitud, tras el estreno contra Estados Unidos. Y los jugadores albirrojos llevaron a cabo a rajatabla ante Turquía.
Andrés Cubas fue uno de los abanderados en el mediocampo. Como siempre. El jugador del Vancouver Whitecaps, uno de los que más distancia recorrida tiene en la Copa del Mundo, apuntó que en el debut no arrancaron como querían, pero contra los europeos ya se vio la clase de equipo que tiene Paraguay.
“Sabíamos que era un partido en el que teníamos que reaccionar, lo hicimos, demostramos el verdadero equipo que somos, las ganas que tenemos. Siempre confiamos en nosotros y eso es lo importante”, manifestó.
Sobre partido y la expulsión de Miguel Almirón, que dejó a la Albirroja con 10 hombres, el Motorcito destacó el sacrificio. “Esta clase de partido en sí es duro, y con un hombre menos es doble. Rescatamos el esfuerzo del grupo, las ganas y el compromiso. Demostramos que somos un equipo que quiere seguir peleando y vamos a seguir así hasta el final”, sentenció.
arenga del capitán. En Los Ángeles, el conjunto nacional sepultó la peor versión, porque en San Clara la imagen fue diferente desde el minuto 0.
El zaguero Gustavo Gómez cumplió con su rol de capitán y encendió la previa con una arenga emotiva en el centro de campo, en donde posteriormente se exteriorizó lo mejor de la garra guaraní para resistir los embates del rival. “Estamos felices. Dimos vuelta la página muy rápido, porque el Mundial no te espera, te expulsa, como dice el profe”, señaló a un medio local camino a los vestuarios.
Paraguay aguantó con un 19% de posesión y tuvo que dar solución a unos 32 remates, según estadísticas finales facilitadas por la FIFA.